sábado, 11 de julio de 2026

Las Tajadas Territoriales

 



Las Tajadas Territoriales

      Artículo de 1919


No hay nación grande ni chiquita hoy que, a pesar del terrible escarmiento de la guerra, nacida precisamente de las ambiciones territoriales, no esté suspirando y porfiando por una tajada grande o chiquita del territorio de otra nación. Después de haber condenado en todos los términos el sueño alemán de ensanchar sus dominios a costa de otros pueblos, nos disponemos bonitamente todos, japoneses, australianos, belgas, franceses, italianos, etc., a cometer el msmísimo feo pecado que no hace media hora nos enardeció y nos coaligó contra Alemania. Este apetito por tajadas es el estorbo principal, si no el único que han tenido Wilson y los suyos para el coronamiento de la idea grandiosa el Pacto de la Paz Perpetua. Ante tal espectáculo parecería que fuéramos los pobresitos hombres de una imbecilidad o vesania incurable, si no fuera porque existe una razón  que lo pone todo en claro. Esta razón no es otra que la del comercialismo que le sirve de base a nuestra sociedad actual. ¿Qué es lo que alega Bélgica contra Holanda, Italia contra Yugoslavia, Polonia contra Alemania, etc.? Una razón de índole puramente comercial. "Yo necesito --dicen-- ésta o la otra tajada, porque sin ella no se puede desarrollar mi comercio". ¿Lo veis? Por más vueltas que se le dé al asunto y por más eufemismos barnizantes que empleemos, siempre  venimos a parar en lo mismo: a la eterna y universal razón del comercio. Se presta el caso para improvisar toda una cadena de lindos silogismos. Decir comercio es como decir necesidad de vender. Decir vender es como decir necesidad imprescindible de considerar el mundo --en todo o en parte-- como un probable mercado para nuestros artículos. Decir esto es como decir necesidad de expansión territorial.

Quien dice necesidad de expansión territorial dice disputas, choques inevitables con naciones rivales empujadas por la misma necesidad de expansión. Quien dice esto dice cabildeos y embrollos diplomáticos. Donde hay cabildeos y embrollos diplomáticos hay tarde o temprano que venir a las manos. Quien dice probabilidad de venir a las manos dice competencia de armamentos. Y quien dice esto último, dice... el  demonio, la barbarie organizada y galoneada y dispuesta para volver a ensangrentar el mundo a la menor acasión. Y como hoy día toda la vieja estructura social de las naciones tiene por cimiento, y por esencia,, y por alma, el comercio, a tal punto que privar a un hombre de que venda su propiedad o su trabajo es como prohibirle que viva, y como lo que es verdad de cada hombre es más verdad todavía de cada nación, dicho se está que, una de dos: o nos quedamos con comercio y sin paz, como hasta ahora, o nos quedamos sin comercio y con paz. Pero como no hay ciego que no vea claro que el comercio es el cimiento y el alma de la actual estructura social es evidente... otra vez una de dos: o nos queamos con la actual estructura social, fuente del comercio, y conservamos su secresión natural que es la guerra, o nos resolvemos en serio y una vez por todas a arrancarle su cimiento secular a la actual estructura social : Ahora lo único que  falta es preguntarnos: ¿qué es preferible, seguir viviendo como hasta ahora bajo la perenne amenaza de los gases asfixiantes y demás salvajadas de la guerra, o resolvernos todos a sudar el quilo en la reforma total -- (tiene que ser total porque ya hemos visto que el mal está en la misma raíz) -- de la estructura social? De la contestación -- sincera o no -- que a uno le inspire su visión, baja o alta, del problema del vivir moderno, depende hoy de que uno tome sitio en uno de los dos bandos que discuten en el mundo la única cuestión, la custión máxima, la cuestión de las cuestiones, que hoy divide a los hombres.



                      VOCABULARIO CONTEXTUAL



1.Enardeció= Que animó, excitó, incitó, estimuló.
2.Wilson= Thomas Woodrow Wilson (1856-1924)= Vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos.
3.Coronamiento= Consumación, conclusión, terminación.
4.Vesania= Locura, demencia, enajenamiento.
5.Eufemismos barnizantes= Modo de expresar ideas encubriendo aquello que de otro modo resultaría duro o malsonante.
6.Venir a las manos= Se usa para indicar que una discusión o conflicto ha escalado hasta un punto en el que las partes se enfrentan físicamente.
7.La barbarie organizada y galoneada= Refiérese al militarismo.
8.Los dos bandos= El capitalista y el socialista.
9.Sudar el quilo= Trabajar con ahinco.


 




sábado, 4 de julio de 2026

El 4 de Julio

El 4 de Julio. Artículo de 1920. El pueblo norteamericano se reúne hoy con la devoción de siempre a rendir el fervoroso homenaje a ese nombre y a esa fecha, que son como el monumento levantado, en edades ya remotas, a la majestad del pensamiento humano, por los descendientes de los perseguidos del May Flower, que vinieran a las playas de un continente, casi desconocido entonces, a librar su conciencia del encadenamiento que los tiranos de su tiempo la querían sujetar. ¿Qué mejor homenaje a esta figura y a esta fecha que recordar algunas de las palabras en que sintetizó sus ideales políticos el prócer de la independencia americana? "Si yo pudiera abrigar el más ligero temor de que la constitución formulada en la Convención que he tenido el honor de presidir pudiera algún día poner en peligro los derechos religiosos de cualquier sociedad eclesiástica, ciertamente que no habría puesto jamás mi firma al pie de ella; y si yo pudiera ahora concebir que el Gobierno por ella establecido viniera a ser de tal modo administrado que volviese insegura la libertad de conciencia, os ruego no dudéis de que nadie se mostraría más celoso que yo mismo de levantar barreras contra los horrores de la tiranía espiritual." En aquel tiempo en que el caudillo escribió estas palabras, los hombres luchaban, hasta el enardecimiento y la persecución, por principios religiosos principalmente, y ya vemos con la claridad con que formula Washington su anatema contra toda suerte de actos que envolviesen el menor peligro para la libertad de conciencia. ¡Cuán lejos estaba de su pensamiento que había de llegar un día en que los hombres encargados del gobierno de su pueblo atropellasen y encadenasen la libertad de conciencia, no ya en los enardecimientos y fanatismos producidos por el fervor religioso, sino, aguijoneados por mezquinos intereses económicos! ¡Con qué mezcla de indignación y asombro habría acogido el prócer emancipador de Norte América la profesía de que en el seno de su mismo pueblo habrían de llegar a ser los mismos principios básicos de aquella Constitución que él y sus compañeros le legaron orgullosos a su raza, considerados como cosa subversiva y penable en boca de los disidentes económicos de hoy, herederos de los disidentes religiosos de ayer! Como una ironía de la historia, quizás en el momento en que atruena los aires el eco de las manifestaciones de entusiasmo que provoca el recuerdo del fundador de la independencia, la Convención del Partido Demócrata reunida en San Francisco habrá proclamado candidato a la presidencia de los Estados Unidos a Mr. Palmer, precisamente el hombre que más se pronuncia en los tiempos actuales como antítesis viva de todo lo que en materia de ejemplaridad cívica se destaca de la obra y de la personalidad que hoy conmemora Norte América. Mientras en todas las ciudades, hasta las más humildes, se rinde hoy culto a los principios de libertad encarnados en la noble y austera figura de Washington, aquel prócer que con tanta angustia se asomaba a la perspectiva del menor peligro para la majestad de la conciencia humana, muchos hombres, y entre ellos la figura mansa y evangélica de Eugenio Debs*, están sepultados en sombríos y espantosos calabozos. ¿Qué delito cometieron estos hombres? No otro delito que el de manifestar en voz alta y sincera lo que pensaban acerca de la guerra. He ahí cómo las barreras que quiso poner Washington como salvaguardia de los gobernados contra la opresión de los gobernantes no fueron suficientes. La conciencia humana sigue encadenada... y seguirá estándolo mientras la igualdad política que introdujo la revolución francesa siga siendo sólo una ficción legal debajo de la cual es fácil descubrir la realidad innegable y espantable de un estado de vasallaje económico que fabrica parias en vez de ciudadanos. *Eugene Debs= Fundador del Partido Socialista de los Estados Unidos y candidato a la presidencia de ese país en las elecciones de 1904, 1908, 1912 y 1920. En esta última recibió 915,000 (6%), a pesar de hallarse encarcelado bajo el cargo de sedición a causa de su oposición a la Primera Guerra Mundial.

lunes, 1 de junio de 2026

EL NUEVO TRAJE DE SAMUEL

 


               EL NUEVO TRAJE DE SAMUEL

(Artículo de 1922)




     ¿Recuerda el lector el secuestro del ciudadano americano Bielaski, por un grupo de bandidos mejicanos que pedían cien mil dólares por su rescate?
     La noticia produjo gran sensación en la Casa Blanca, a juzgar por la Prensa neoyorkina, porque, eso sí, ninguno como el gobierno americano para sensacionalizarse, cuando Wall Street le ordena que  se sensacionalice.
     El gobierno de Méjico tendrá que pagar el rescate de Bielaski, o de lo contrario, fuerzas de caballería americana cruzarán la frontera en persecución de los bandidos mejicanos.
     Así, claros como cristal de roca, fueron los térmimos de la nota de la Secretaría de Estado de Washington.
     Además --agregaba lo nota-- los Estados Unidos no podrá tolerar que a sus puertas se cometan tales desmanes, que son una afrenta  a la civilización.
     Pocos días más tarde los agentes oficiales mejicanos realizaron el gran descubrimiento: el secuestro de Bielaski fue una trama burda del aventurero americano para robarle al gobierno mejicano cien mil dólares, en combinación con un grupo de fascinerosos mejicanos.
     Bielaski tramó el complot. Simularía un secuestro y la Secretaría de Estado de Washington se encargaría de hacer llegar, por conducto de los bandidos de la cuadrilla, el dinero de su rescate extraído al Tesoro de Méjico.
     El gobierno mejicano presentó abrumadoras pruebas ante las que tuvo que rendirse el gobierno de Casa Blanca.
     Y es claro que tales pruebas sirvieron para posteriores investigaciones, en las cuales se demostró que no era la primera vez que el Gobierno Mejicano había sido víctima de la piratería de un sobrino del Tío Sam, habiéndose visto el Tesoro azteca obligado a satisfacer cuantiosas sumas de rescate por secuestros voluntarios o autosecuestros de aventureros norteamericanos.
     Ya los gobiernos de Madero, de Huertas y de Carranza habían sufrido las exacciones de los apaches de aquende el Bravo.
     Y véase cómo, acaso por exigencias de la moda, el viejo Samuel se ha visto obligado a cambiar el traje de Reverendo que trajo en pasados siglos de allá de las costas brumosas del Mar del Norte, por el de Corsario, que es la indumentaria en uso en esta contemporaneidad canallesca del asalto y la rapiña internacional.
     Naturalmente, que los piratas de antaño difieren en mucho de los de hogaño. Los de ahora son piratas groseros, fenicios en sus aficiones, cartagineses en sus ímpetus, berberiscos en su tendencia, griegos en sus paciencias, latinos en sus audacias, y no ponen sobre la sórdida mercatura de que hablara Cicerón las rosas de la gracia y de la gentileza, sino la maligna hipocresía de los sobrinos de Samuel...
     Sus naves no son aquellas movidas por el viento, sacudidas por los huracanes con diez cañones por banda que atacaban gallardas y bravías con sus espolones y traían en rehenes de remotísimas tierras ejemplares de todas las razas, tesoros de todas las tierras, faunas de todos los climas, pedazos de arte de ambos hemisferios...
     Es el inglés Drake que asalta el puerto de Santo Domingo y se lleva un trozo de cornisa de piedra de la histórica casa del Almirante... Es el americano Walker que ataca a Nicaragua con el romántico plan de hacerse presidente y muere fusilado con la serenidad de un gálata.
     En vez de llevar bajo el casco del pelo una inmensa ambición y en los labios la canción del heroísmo, llevan unos libros de contabilidad con un continuo balance de ganancias extraídas al dolor y a la miseria de los pueblos.
     El alma de los piratas de la leyenda dorada de Salgari, de Farrere, de González, ha muerto y en su lugar se ha instalado un alma mercachifle, vejancona, sórdida, sucia, mal oliente, adornada con la brújula, la telefonía inalámbrica, con el topófono y con cañones de tiro rápido.
     Que el oficio ha caído en la más lamentable degradación lo dice la distancia inmensa que hay de Drake, Vermin y Nelson hasta Chamberlain, Jamestown y Lloyd George, como de Walker hasta Morgan y demás gavilleros de la Standard Oil Co. y del Wall Street, de que es Bielaski un corrompido espécimen. Por estos breves ejemplos se tendrá una idea del descrédito en que ha caído el oficio.
     Oh, el pirata moderno es repulsivo por sus bajos instintos, por su grosería y por su vulgaridad.




VOCABULARIO     CONTEXTUAL




  1.Samuel= Sam= Tío Sam= Personificación nacional de los Estados Unidos y muy especialmente del gobierno estadounidense.

  2.Bielaski= Alexander Bruce Bielaski (1884-1964)= Jefe del FBI de 1912 a 1919. Durante un viaje a Cuernavaca, Méjico en 1921 alegadamente se autosecuestró para exigirle un rescate al Gobierno de Méjico.

  3.Madero= Francisco Ignacio Madero González (1873-1913)= Presidente de Méjico de 1911 a 1913.

  4.Huertas¹= José Victoriano Huerta Márquez (1850-1916)= Presidente de Méjico de 1913 a 1914.

  5.Huertas²= Felipe Adolfo de la Huerta Marcor (1881-1955)= Presidente provisional de Méjico desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre de 1920.

  6.Carranza= Venustiano Carranza Garza (1860-1920)= Presidente de Méjico de 1917 a 1920.

  7.Bravo= Conocido en Méjico como Río Bravo del Norte y en Estados Unidos como Río Grande.

  8.Hogaño= Actualmente, ahora, hoy.

  9.Fenicios= Naturales de Fenicia, ciudad del Asia antigua. Antiguos pobladores de lo que hoy es Siria. Hábiles comerciantes y los mejores navegantes de la antiguedad.

10.Cartagineses= Naturales de Cartago, antigua ciudad del norte de África. Caracterizados por ser un pueblo bélico.

11.Berberiscos= Naturales de Berbería, región del norte de África. De ellos procedían los piratas bereberes que por siglos asolaron las costas de España e Italia.

12.Sórdida mercatura= Palabras de la frase de Marco Tulio Cicerón (106 a.d.C.- 84 a.d.C.) que dice así: "Los hombres que compran a los mercaderes son gente sórdida porque revenden enseguida; no ganarían nada si no mintiesen mucho".

13.Con diez cañones por banda= Frase del poema "La Canción del Pirata" del poeta español José de Espronceda (1808-1842).

14.Drake= Francis Drake (1543-1596)= Fue un corsario inglés.

15.Walker= William Walker (1824-1860)= Aventurero norteamericano que en 1855, mediante unas elecciones amañadas resultó electo presidente de Nicaragua. Fue fusilado en Honduras en 1860.

16.Gálata= Se refiere a la famosa estatua griega Gálata Herido.

17.Salgari= Emilio Salgari (1862-1911)= Escritor italiano de sobre 80 novelas entre ellas 11 sobre el personaje Sandokan, un príncipe de Borneo desposeído de su trono por el colonialismo británico y convertido en pirata.

18.Farrère= Claude Farrère (1876-1957)= Autor francés de novelas ambientadas en lugares exóticos.

19.Mercachifle= Mercader de poca importancia.

20.Vejancona= Aumentativo de vieja.

21.Sórdida= Impura, indecente, sucia.

22.Nelson= Horacio Nelson (1758-1805)= Célebre marino inglés, conocido también como almirante Nelson.

23.Chamberlain= Joseph Chamberlain (1836-1914)= Influyente político inglés, defensor, en política exterior, del imperialismo.

24.Lloyd George= David Lloyd George (1863-1945)= Primer Ministro británico de 1916 a 1922.

25.Morgan= John Pierpont Morgan (1837-1913)= Financiero y banquero norteamericano fundador, en 1891, de la General Electric Company.

26.Grosería= Tosquedad, rusticidad, ignorancia.

27.Vulgaridad= Que es impropio de personas cultas y educadas.



martes, 26 de mayo de 2026

¡Pobresitos los Chinos!

 


                         ¡Pobresitos los Chinos!

                           (Artículo de 1912)



 Parece que la China se está echando a perder.


País quieto, pacífico, casi dormido a la sombra de sus  célebres murallas, era de los pocos lugares de la tierra con sentido común bastante para no inquietarse por fórmulas políticas.

Allí, en el Celeste Imperio, un soberano -a veces soberana- llevaba él solo las riendas del gobierno, y los súbditos no tenían nunca que tirarse de la trenza peleándose por un alcalde, ni descoyuntarse por ganar unas elecciones.  Allí mandaba un hombre, e hiciéralo bien o mal, el hombre era obedecido, y la nación y la cosa pública marchaban por donde él quería que marchasen, sin que tuvieran nunca los felices chinos necesidad de amargarse las boca hablando de política.

¿Puede haber en el mundo nada comparable a la dicha de un pueblo que no tiene política? Cámaras, proyectos de ley, partidos, asambleas, presidentes, convenciones... De toda esa abominable farándula, de todo ese cargante y asfixiante maremágnum, cuya sola descripción espanta y anonada, se veía libre, se vio libre siempre, por virtud de su genio, la patria de Confucio. Allí el hombre era esclavo, esclavo de un rey, de un emperador, de un amo; pero sabía que era esclavo y aceptaba su sino, y dentro de su esclavitud se acomodaba, y vivía su vida. Era esclavo, y es malo ser esclavo; pero sabía que lo era y esto ya es un consuelo.

Tenía un amo llamado rey o emperador que gobernaba por derecho divino, como gobierna el Papa, y es malo tener amo, pero el amo era un hombre, uno solo, y éste es otro consuelo.

Tenía que acatar la voluntad del amo, y es malo y triste eso, pero no es tan malo ni tan triste como tener que aprenderse mil leyes con cien mil interpretaciones para saber caminar sin peligro de esbirros, de abogados, de jueces, de cárceles.

Es malo, sí señor, ser esclavo y tener amo como tenían los chinos, pero ¿será eso comparable a la ignominia y a la tortura de creerse uno libre porque se llama o le llaman ciudadano, y en realidad tener un amo en el alcalde, y otro amo en el agente de la policía, y otro amo en el juez, y otro amo en el fisco, y otro amo en el jefe del negociado tal o cual, y en cada uno de sus subalternos, y otro amo en el Presidente... y más amos, en fin, en todas partes y a todas horas que pelos tiene uno

Si por ser esclavos y tener un amo eran dignos de lástima los chinos, ¿cómo no los vamos a compadecer ahora que quieren proclamar república y acabar con un amo para erigir en su lugar cien amos, mil amos, cada uno con una regla o ley o macana en la mano para no dejarles gozar en paz de su vida ni una hora, ni un minuto, ni más ni menos que si fuesen americanos de la libre América? 

¡Pobresitos chinos  que se van a quitar ahora el peso de una Corte Imperial, fastuosa, elegante, bella, ennoblecida por el tono de majestad que imprime a las cosas la huella de los siglos que pasaron, para echarse, ¡ay!, sobre el sufrido lomo, a manera de albarda, la panza vil de un presidente, panza repleta de votos y podrida de pústulas y tumores democráticos!

¡Pobresitos los chinos que ahora, en lugar de esclavos conscientes de un monarca de instintos refinados por la herencia, acostumbrado a reinar, y por tanto mesurado en la acción, sobrio en el mando y cortés en el gesto, van a ser gobernados por turba plebeya de engreídos funcionarios de república, golosos de poder, ávidos de sentir su tosca mano besuqueada por el siervo envilecido, estallando de pedantescos e idiotas doctrinarismos, gárrulos como cotorras, grotescos como títeres, ordinarios y sucios de cuerpo y de espíritu como lacayos!

¡Pobresitos los chinos que van a dejar su monarquía absoluta para tener cámaras, y constituciones, y códigos, y jueces, y partidos, y convenciones, y vetos, y protestas, y elecciones, y presidentes, y fiestas cívicas, y jurisdicciones, y departamentos, y oficinas, y derechos inalienables, y, en general, las mil y una calamidades sin nombre que trae consigo la lepra de la farándula democrática en los pueblos!

¡Oh, la grande, la noble, la bella visión legendaria de un imperio inmenso en cuyo centro se divisa la majestad secular de un altivo y romántico palacio, mansión soberbia de un soberbio monarca de cetro y corona que es nieto de reyes y tiene en la sonrisa y en las manos el lustre de progenies dilatadas y encumbradas!

¡Y, oh, la tristeza inmensa de ver todo eso de golpe y porrazo convertido en humo, y en medio del humo la vulgar silueta de una Casa Blanca, y en medio de la Casa Blanca, bajo una chistera, la figura panzuda, enormemente gorda y democrática... de un Taft!



VOCABULARIO   CONTEXTUAL



1.Tirarse de la trenza= Es una expresión que se utiliza cuando una persona se afecta o se desespera por una determinada situación en que no encuentra una solución adecuada. 

2.Anonada= Que abruma, desalienta, descorazona.

3.Confucio= (551 aC - 479 aC) Pensador chino cuya doctrina se llama confucionismo.

4.Esbirros= Personas que a cambio de dinero realizan acciones violentas o amenazas que otro le ordena.

5.Albarda= Pieza del aparejo de las caballerías que se pone sobre el lomo para protegerlos de la carga. Gualdrapa.

6.Pústulas= Ampollas llenas de pus.

7.Gárrulos= Persona muy habladora, charlatana.

8.Lacayos= Serviles, bajos, rastreros.

9.Progenies dilatadas= Linajes (familia) vastos de los que desciende una persona.

10.Chistera= Sombrero de copa alta y ala estrecha.

11.Taft= William Howard Taft (1857-1930), vigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos (1909-1913).



domingo, 24 de mayo de 2026

ENSAYO SOBRE EL OPTIMISMO Y EL PESIMISMO

   


                                ENSAYO SOBRE EL OPTIMISMO Y EL                                                                               PESIMISMO

(Artículo de 1920)


      Una de las grandes majaderías que cometen casi siempre casi todos los poetas menores, y hasta los mayores, es la de lamentarse de que la vida no sea tan arregladita y bonita como ellos la desean. Y menos mal lo de lamentarse, ya que en un arrebato lírico de dolor y desesperación de almas sinceramente exaltadas, siempre hay cierta grandeza. Pero lo que me parece el colmo de la necedad es el ponerse a filosofar gravemente sobre si la vida es buena o mala, color de rosa o negra.
      Casi todos nuestros grandes escritores de España y América, sin excluir a los más vigorosos y realistas, han caído siempre en la manía ésta de darle una tremenda importancia a la actitud que han de asumir ante la vida, si la de un negro pesimismo, o la de un rosáceo y almibarado optimismo.
      Es tiempo ya --mis reverendos señores de la majadería pesimista u optimista- de que alguien se atreva a salir a deciros que dejéis para uso de las señoritas románticas sin ocupación esa filosofía barata --de himno o de gruñido-- del llamado optimismo, o de su compadre el llamado pesimismo, tema que, además de agotado, es imbécil hasta más no poder.
      En efecto, ¿qué forma hay de perder el tiempo más lastimosamente que el ponerse a dar vueltas y más vueltas alrededor de un probrema cuya dilucidación no nos conduciría a parte alguna y que, por consiguiente, nos debe importar un comino?
      Que la vida es buena y usted la ama, o es mala y la odia... Bien... y ¿qué? ¿Qué nos cuenta usted con lo uno o con lo otro? ¿Qué se le da a la vida, a esa cosa inmensa y alucinante de que formamos parte, de que usted o yo, unos granitos de arena, la amemos o la dejemos de amar? ¿Qué diablos le importa al gran remolino vital que nos zarandea que una vocecita humana la alabe o la maldiga, la apruebe o desapruebe en lo que hace o deja de hacer?
      ¿Que le leo a usted, un optimista, y quedo convencido de que la vida es buena y sabrosa? Pues no por eso dejaré de ser un organismo en marcha, expuesto a llevarme un garrotazo y a ver las estrellas a la primera oportunidad. ¿Que leo, por el contrario, a su compadre el pesimista de las gafas negras y quedo convencido de que hago un mal negocio viviendo? Pues no por eso dejaré tampoco de ser un organismo en marcha y expuesto, por consiguiente, a que al volver la esquina me acometa un toro o un acreedor me asalte y tenga entonces que salir huyendo en defensa.. ¿de qué?... de la vida, de aquello mismo de que he renegado.
      ¡Y si siquiera determinaran diferencias reales en nuestra conducta estos dos conceptos, el optimista y el pesimista! Pero no; no hay toneladas de optimismo que me salven del efecto de un dolor de muelas, para no hablar de cosas mayores, como gangrenas, apendicitis, cólicos, paralisis, y las mil y una calamidades físicas y morales que afligen al hombre. Y, a la inversa, no hay toneladas de pesimismo que me lleven a hacer lo único sincero y lógico que debe hacer el pesimista: pegarse un tiro o tomarse un veneno.
      Quejarse, chillar, decir en verso o prosa aquí me duele... Bien: quéjese usted: sobre todo si ello le da motivo, como a Chopín, para componer cosas delicadas y bonitas. Quéjese usted, señor, pero no filosofe, porque filosofar para demostrar lo ya demostrado hasta la saciedad por Schopenhauer, y lo comprobado día tras día por los golpes que sin parar nos descarga la realidad, es una imbecilidad abominable frente a la otra imbecilidad mayor de empeñarse en que estamos en el paraíso.
      Señor optimista, una de dos; o es usted un necio, o es usted un monstruo de insensibilidad. Porque sólo un necio o un monstruo de insensibilidad, de crueldad pasiva --que es la peor de las crueldades-- puede sentirse cómodo y satisfecho ante el cuadro terrible de hambre, de brutalidad, de dolor, de crimen y de voracidad comercial que es hoy el mundo.
      Pero entonces tiene razón el pesimista al afirmar que la vida es odiosa --se me dirá-- No, amigo, no. Claro está que el pesimista ve mejor, es más sensato y afectivo que el cándido optimista, pero tan vacua es su filosofía como la del otro. ¿Por qué?
      No se le puede perdonar a nadie que presuma de pensador el que tenga una concepción tan superficial, tan pedestre, del mundo, que no vea que estamos pegados a la vida, no por la razón, sino por la voluntad, y que contra el "yo no quiero vivir" de la razón se alza siempre, imperativo y triunfante, el "yo quiero vivir" de la voluntad. Con esta voz de mando de la voluntad no cabe discutir. La pócima nos sabrá bien o nos sabrá mal, pero nos la tenemos que tragar de todos modos. Y bien flojo filósofo tiene que ser el que, rebuscando y arañando aquí, en este subterráneo mandato del instinto de vivir que da al traste con los dictados más claros y apremiantes de la razón, no acabe por vislumbrar que en nosotros y por sobre nosotros la voz de mando que dice sí y adelante dentro de nosotros es voz de infinito, voz del cosmos, de todo cuanto en nosotros y fuera de nosotros tiene un sentido de permanencia por encima del sentido fugaz e ilusorio de lo que, en un momento dado, y alucinada por estos o aquellos preconceptos, o estas y aquellas sensaciones, nos dice la razón. La flaca y segmentada razón humana, que no es más que el puntito de luz, de conciencia, de nuestra microscópica e ilusoria individualidad en el seno de la gran nebulosa de la vida universal.
      ¿No es vida todo cuanto se agita bajo nosotros y encima y alrededor y dentro de nosotros? ¿Y no somos nosotros mismos parte de esa vida? O más bien, no somos nosotros mismos la Vida, con todo lo que tiene de consciente e inconsciente, de luz y de sombra? Pues entonces, ¿cómo pretender asumir al mismo tiempo el papel de reo y de acusador, de víctima y de verdugo? ¿A qué sacar cuentas y echar balances cuando el acreedor y el deudor, el debe y el haber, son la misma cosa?
      ¡Qué mala la vida!... Sí; pero ¡qué buena! ¡qué buena cuando así y todo te agarras a ella con las raíces más recónditas y fuertes de tu ser! ¡Qué buena, sí, cuando si sabes mirar más allá de la costra de las cosas, la ves triunfar siempre, penetrándolo, venciéndolo y arrollándolo todo de tal suerte que ya dejas de ver muerte aquí y allá, para no ver en todas partes más que a ella, la Vida. Que se cae, o se seca, o se muere este árbol, y aquel otro, y aquel otro... ¿Sí? Pues asómate, asómate ahora, y mañana, y siempre, y verás el bosque --¡el bosque!-- con los mismos árboles y el mismo verdor y la misma pujanza. Que cae y muere este hombre y aquel otro y aquel otro... Pues asómate y verás en la calle principal de tu ciudad el mismo ir y venir y el mismo zumbar perenne de colmena.
      ¿Qué esto es oscuro y metafísico? Pues volvamos a la claridad, regresemos al sentido común. ¿Se puede usted ir de la vida, señor descontentadizo, aun en el caso de que su instinto vital esté tan débil que se preste --cosa inaudita-- a acatar el mandato de su pasiva razón? No; porque eso que usted llama su instinto de conservación, su voluntad de vivir, es su creencia, su raíz, idéntica a la mía y a la de todos, tan idéntica (¿no lo siente usted?), que en ella y por ella usted soy yo y yo soy usted, los dos somos la misma llama inmortal, la Vida. Y claro está que no hay bala ni puñal, ni veneno que llegue a esa raíz.
      Si pues no podemos segregarnos de la Vida, como no se puede segregar la burbuja de la onda, en lugar de lamentarnos estérilmente o de tratar en vano de rebelarnos, bajemos la cabeza ante el misterio, acatemos y reverenciemos lo que hay dentro de nosostros de indestructible y divino, y con la luz de nuestra razón y el empuje de nuestra intuición busquemos el modo de que cada aurora nos sorprenda más panetrados de su hondo sentido (el de la Vida) y más ansiosos de servirla, y amplificarla, e iluminarla dentro y fuera de nosotros.
 
 
 
 
VOCABULARIO      CONTEXTUAL
 
 
 
 
  1.Optimismo= Propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable.
 
 2.Pesimismo= Propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable.

3.Majaderías= Dichos o hechos necios, imprudentes o molestos.

4.Dilucidación= Esclarecer, resolver o solucionar un asunto.

5.Alucinante= Fantástica, imponente, deslumbrante.

6.Zarandea= Que mueve una persona o cosa de un lado para otro.

7.Chopín= Fryderyk Franciszek Chopin (1810-1849)= Compositor y virtuoso pianista polaco considerado uno de los más importantes de todos los tiempos.

8.Schopenhauer= Arthur Schopenhauer (1788-1860)= Filósofo alemán. Su trabajo más famoso, "El mundo como voluntad y representación", constituye una de las cumbres del pensamiento de la doctrina filosófica conocida como pesimismo.

9.Vacua= Superficial, insustancial, intrascendente.

10.Pedestre= Simple, inculta, trivial.

11.Pócima= Se refiere a algo desagradable de beber.

12.Da al traste= Que destruye o arruina una cosa.

13.La costra= Se refiere a la superficie, a la epidermis, a lo exterior de las cosas.

14.Pujanza= Fuerza, energía, vigor.

15.Segregarnos= Apartarnos o separarnos de algo de lo que formamos parte.




domingo, 17 de mayo de 2026

NUESTROS INSTINTOS Y LAS MAXIMAS DE LAS RELIGIONES

  


                           NUESTROS INSTINTOS

Y
LAS MAXIMAS DE LAS RELIGIONES
 (Fragmento del artículo de 1914 Alrededor de un Cable)

     

Acabo de leer la noticia cablegráfica de las crueldades que los cristianos del Epiro, Grecia, han cometido con los mahometanos. Dice el cable: “Durazzo, Albania, mayo 7. -Se reciben informes en esta ciudad de que los epiros han cometido actos de verdadera barbarie”.
     
“En uno de los últimos combates que han tenido con los mahometanos prendieron 150 soldados de estos últimos y los crucificaron en la iglesia, quemando los cadáveres de los cuales salió una densa humareda que invadió la ciudad llenándola de acres olores de carne quemada”.
     
Aunque las pruebas de que los cristianos no son ningunos corderitos han sido abundantes durante la reciente guerra balkánica, no está de más que venga otra prueba fresquecita a acabarnos de quitar la venda, en cuanto a la mansedumbre evangélica de esas palomitas de Cristo que allá en el Epiro se entretienen en la piadosa tarea de crucificar y quemar vivos a los turcos.
     
Recuérdese que no son sólo los lejanos epirotas los cristianos que conservan todavía el hábito de quemar vivo al prójimo. Aquí, muy cerca de casa, tenemos también cristianísimas personas que, en menos de lo que canta un gallo, despachan un negro por el mismo procedimiento ese, tan expeditivo y tan clásico, de la quema.
     
Casi no necesito decir que hablo de los linchamientos que tienen lugar, un día si y otro no, en los Estados Unidos.
     
De todo lo cual no es posible inferir otra cosa sino que las máximas de las religiones tienen muy poca o ninguna influencia sobre las acciones de los hombres. Precisamente cuando pesaba más sobre la humanidad el sentimiento religioso, en los ya distantes tiempos medievales, era, ¡ay!, cuando con más sandunga se mataban y se achicharraban las gentes.
     
Y ahora mismo entre nosotros, el mismo hombre que por la mañana entra en la Casa del Señor y se arrodilla y reza con verdadera unción veinte padrenuestros, más de un caso se ha dado de que por la tarde, en un negocio de usura cualquiera, se le haya visto devorar de un bocado el patrimonio de toda una familia.
     
¿Cómo pueden caber en un solo hombre dos sentimientos tan opuestos como el sentimiento, dulce y blanco, emanado de la evangélica frase ama a tu prójimo como a ti mismo; y el otro sentimiento rojo que se traduce en horrendas usuras y en quema de negros o de turcos? No se puede dudar de que caben, ya que nos lo dice la experiencia diaria. Sólo nos resta, pues, buscarle una explicación al extraño e interesante fenómeno; y la que, después de mucho leer y cavilar, me parece más lógica, más sensata, es la de que por debajo de lo que creemos está lo que sentimos, y más abajo aún, en la capa subterránea de lo subconsciente, está la falange misteriosa de nuestros instintos; y esta falange, que no es cristiana, ni mahometana, ni espiritista, ni budista, ni siquiera deísta, porque hasta ella no baja nunca la luz del pensamiento, esta falange indómita y terrible es la que nos gobierna siempre, recemos o no recemos padre-nuestros.
     
¿Queréis hombres mansos que no maten o quemen ferozmente al prójimo? Pues debilitad sus instintos de manera que no se salgan siempre con la suya. Y esto, ¿cómo se logra, cuando hemos visto, que la gran fuerza de la religión nada o casi nada puede? La experiencia, la diaria y sapientísima experiencia contesta por mí, diciéndonos, con innumerables e irrebatibles pruebas, que, a medida que van naciendo en el hombre, por el bienestar y la cultura, instintos conservadores y mansos de confort, de pulimento, de arte, de sociabilidad, de curiosidad intelectual, y otros de la misma índole de éstos, la falange indómita y brutal de sus instintos subterráneos de bestia, va afinándose, debilitándose, muriéndose; hasta que llega un día en que, naturalmente, sin oraciones a Mahoma ni a Jesús, nuestro hombre se desmaya ante la sola idea de una familia despojada o de un negro o un turco quemado.





VOCABULARIO   CONTEXTUAL





1.Corderitos= Personas apacibles, clementes, compasivas.

2.Palomitas= Personas de genio pacífico y bondadoso.

3.Despachan= Que matan, quitan la vida.

4.Expeditivo= Dícese de lo que facilita la salida en un asunto.

5.Máximas= Doctrinas de contenido moral o educativo. Normas de conducta.

6.Sandunga= Se usa para indicar que se hace por diversión.

7.Unción= Devoción, recogimiento y fervor.

8.Dulce= Afable, complaciente, dócil.

9.Blanco= Inmaculado, purísimo.

10.Rojo= Intolerante, intransigente.

11.Falange= Número indeterminado y abundante de cosas.

12.Cristiana= Peteneciente a la religión de Cristo y arreglada a ella.

13.Mahometana= Que profesa la religión de Mahoma.

14.Espiritista= Que profesa la doctrina de los que suponen que pueden ser evocados los espíritus de los muertos para conversar con ellos.

15.Budistas= Que profesan las ideas de Buda.

16.Deísta= Que profesa la doctrina que reconoce un Dios creador, pero sin admitir revelación o culto externo.

17.Mansos= Apacibles, sosegados, benignos y suaves en la condición. 






lunes, 11 de mayo de 2026

PARA MI HIJO

                                                          

                                   PARA MI HIJO

(Artículo de 1919)

        Cuando vayas a la escuela, hijo mío, se te predicará mañana y tarde que el robo es malo. Pero tan luego caigas de la escuela en el mundo, tardarás poco en darte cuenta, si tienes ojos en la cara, de que hay dos clases de robo...
        Robo a los ricos. Esta clase de robo, ejemplares del cual exhibe todos los días el cine, se considera un crimen, y se persigue y se castiga en todas partes con penas atroces.
        Robo a los pobres. Esta clase de robo, que se practica en grande o pequeña escala a todas horas, no sólo no se considera crimen, sino que a los ladrones que lo practican se les llama, cuando más, especuladores o agiotistas -nombres que han sido hasta ahora muy respetables- y la ley los protege celosamente con toda suerte de códigos, policía y tribunales, y la sociedad los reverencia y los mima, y si antes de morir, o en el momento de morir, han tenido el cuidado de desprenderse de una infinitésima parte del caudal robado en beneficio de una institución pública cualquiera, la nación agradecida lo encontrará todo poco para rendir el debido homenaje a su memoria, en forma de inscripciones, discursos, libros, estatuas, etc., y su nombre será venerado y bendecido como una reliquia por la misma comunidad que saquearon.
     La profesión de ladrón de ricos, además de ser odiada y despreciada, es muy incómoda, mal retribuida, y casi siempre conduce a la cárcel o al cadalso. La profesión de ladrón de pobres, en cambio, no sólo es más fácil y cómoda, sino que está tan bien retribuida, que casi nunca deja de conducir, a los que la cultivan con la debida ferocidad, a la opulencia y el poder.





VOCABULARIO    CONTEXTUAL


  


  1.Especuladores= Personas que comercian y trafican con el fin de obtener beneficios desmedidos.
   
  2.Agiotistas= Personas que se ocupan en la especulación abusiva y sin riesgo para obtener ganancias inmoderadas.
   
 3.Celosamente= Con cuidado vigilante, dedicación, ahínco, esmero.

 4.Mima= Que son tratados con excesivo regalo y condescendencia.
   
 5.Caudal= Hacienda, bienes, y más comúnmente dinero.
  
  6.Cadalso= Tablado que se levanta para la ejecución de la pena de muerte.
               
  7.Ferocidad= Inhumanidad, saña, impiedad.