miércoles, 31 de diciembre de 2025

Adios 1915

  


                                                        Adios 1915

(Artículo de enero de 1916)

     Se va, se fue ya el año 1915. Nunca me he entretenido en la tarea, puerilmente romántica, de despedir el año que muere y saludar al que comienza. Pero en esta fracción de tiempo que, convencionalmente, hemos designado con el nombre de 1915, han ocurrido cosas tan gordas, tan monumentales que bien vale la pena de referirse a ellas, aunque sólo sea para tener el gusto de nombrar alguna, ahora que otra fracción de tiempo, rotulada con otro número, nos sale al encuentro. En primer lugar, a este 1915, que ya se va, le cabe el honor de haber sido el más sangriento de la historia. Es verdad que la gran guerra europea estalló en el 1914, pero estalló a mediados de año, de modo que el primer año consumido, desde Enero a Diciembre, en la enorme contienda, es el 15, y por eso es que figurará para siempre en la historia con un color de un rojo más subido que ningún otro año. El ataque grandioso y desesperado de los alemanes a Yprés; la entrada de Italia; la retirada rusa; la escuálida figura del gran duque Nicolás desapareciendo bruscamente de la escena como si se hubiese evaporado; la actitud de Grecia, donde la mano de una mujer detiene y paraliza los impulsos de la voluntad nacional; la traición de Bulgaria; la fiereza casi inverosímil de los servios; la archi-ridícula aventura del millonario Ford... ¿Cómo no enamorarse rendidamente de un año así, que nos ha puesto ante los ojos en veloz desfile sucesos tan grandiosos y dramáticos? Dejo a los mojigatos, a los llanos de espíritu, la tarea fastidiosa de derramar un mar de lágrimas de beata para llorar el mar de sangre vertida en los campos gloriosos de Europa en el 1915, y me entrego con toda mi alma al deleite de meditación, de evocación y de emoción que me van brindando, uno a uno, los trágicos episodios de esta gran epopeya. Y me consuelo del gran dolor de no haber vivido en los tiempos de Napoleón el divino, pensando que estoy vivo ahora y que he podido contemplar cosas que tienen más fuerza dramática que los mismos milagros napoleónicos. Y pienso más; pienso que estoy vengado. Que estoy vengado ya de toda la bilis que me he tenido que tragar a lo largo de la vida, resignándome a tolerar, sin tregua ni protesta, las mil y una vulgaridades, ramplonerías, sandeces y vilezas de que estaba saturado el mundo, y sobre todo este mundo, raquítico y apestoso a trastienda, de América, donde el concepto de las cosas es tan pobre y oscuro que los pavos son águilas y las cotorras ruiseñores. Y digo que he quedado vengado, porque en la hoguera de la guerra que está ardiendo en Europa se están quemando los moldes, las normas, los cimientos mismos del sistema social odioso y mil veces maldito que a manera de máquina infernal mataba por asfixia los temperamentos ricos, generosos, pródigos de acción o de pensamiento, y guardaba todos sus merengues y sus sopas bobas, y sus monedas, y sus misas y sus lujos y sus mimos, para aquellos hombres tirados a cordel cuya tosca sensibilidad y cuya falta de espiritualidad les hacía adaptables, convirtiéndolos en exhibición perenne de virtudes negativas, burguesas, rutinarias, fáciles, flatulentas, feriables...
     ¡Oh la inmensa hoguera crepitante y convulsa en que vislumbro ardiendo, chisporroteando, gimiendo, maldiciendo, bufando, pateando y muriendo toda la absurda, grotesca, caduca, mercenaria y tiránica ideología de cerdos flacos con que me han torturado padres, maestros, clientes, amigos y enemigos desde que vi la luz en este islote americano donde las águilas, para poder vivir, se disfrazan de pavos y los ruiseñores de cotorras!
     Año de 1915, el más sangriento, el más trágico, el más grande de la historia: en medio de la mugre espiritual que ya te has llevado, yo, un hombre pequeño e insignificante nacido y criado en una verruga del Caribe, y que, de puro aburrido y asqueado, pensó en suicidarse a principios del año 1914; yo, un hombresito ruin, a quien haría correr y morirse de miedo una gota de sangre, te saludo en tu olímpico agonizar y me empapo bien el corazón de la roja luz de tu noble y amado recuerdo...




VOCABULARIO  CONTEXTUAL




  1.Puerilmente= De modo trivial, fútil, vano.

  2.Romántica= Sensiblera, excesivamente commovible.

  3.Gordas= Destacadas, notables, trascendentes.

 4.Rojo= Radical, revolucionario. Muy exaltadas las pasiones.

  5.Escuálida= Consumida, enclenque, raquítica.

  6.Mojigatos= Personas que se escandalizan fácilmente.

  7.Fastidiosa= Inaguantable, insoportable, desagradable.

  8.Bilis= Enojo, cólera, amargura.

 9.Ramplonerías= Vulgaridades, desverguenzas, insolencias.

10.Raquítico= Pequeño, de poca categoría o poder.




domingo, 21 de diciembre de 2025

SONATA DE DICIEMBRE

 



                           SONATA DE DICIEMBRE

(Artículo de 1915)

    

     Majarete, arroz con dulce, almojábanas... Yo voy diciéndome estas palabras muy despacio, muy sosegada y recónditamente, y siento que al decirlas se me llena el corazón de cosas de infancia que cantan y lloran.
     Majarete, arroz con dulce, almojábanas... ¿Dónde estarán aquellas manos resplandecientes de blancura de carne y de alma, que para estos días de diciembre, tan suaves, tan azules, tan amables, se complacían en recrear mis ojos de niño con las tres exquisitas golosinas que he nombrado, puestas sobre un mantel?
     Fino era el aire como filo de navaja; verdes los campos, pero no del verde crudo y detonante del resto del año, sino de un verde claro, delicado y lánguido. Y en todas partes, en el aire fino de la montaña y en el verde claro de los campos, ecos de coplas jíbaras olorosas a selva que subían y subían triunfantes por entre la malla de cálidas notas que tejían la guitarra y el cuatro y el güiro. ¡Oh aquellos días, melancólicamente apacibles, en que no había regaños de maestros ni necias disciplinas escolares, y todo sonreía, y había nidos y trinos y vuelos en los cafetales de Coabey, y los caminos se llenaban de muchachas, y yo tenía permiso para montar a caballo, en el minúsculo caballo negro y manso que me habían regalado, y seguir las parrandas, las alegres parrandas de gentes humildes y sanas de corazón que por instinto tenían la sabiduría de volverse niños una vez al año para irse por los caminos pidiendo aguinaldo!
     En la larva de hombre que era yo entonces, qué de impresiones recogidas ávidamente, como en una especie de íntimo delirio, por todos mis poros, en todo cuanto mi vista abarcaba, desde la rama de guaba que mecía blandamente la brisa primaveral, hasta la cálida vibración de juventud en el cuerpo, en la mirada y en la voz de las muchachas que cantaban y bailaban. Yo no bailaba ni cantaba, porque era niño y tímido, pero miraba, miraba, miraba. Y de las cuerdas tensas de mis nervios se quedó prendida para siempre la rara sensación inexpresable que me producía el verdor de los campos, el palpitar voluptuoso del aire, la salmodia perenne del río, la vibración de juventud en los cuerpos de las jíbaras, y el eco lánguido de la copla campesina resonando sobre los intrépidos acentos del cuatro y los trágicos acentos de la guitarra. Y desde entonces enfermé; enfermé de la grave dolencia de ensoñación que inocularon en mi sangre el aire y las montañas y el río de Coabey, cuando les vi vestidos con el traje delicado y galano que les daba diciembre.
     Y vuelven, han vuelto ya los días de fin de año, tan suaves, tan azules, tan amables, en que diluye su alborozo la mañana y su pena la tarde. Vuelven... ¿pero dónde está mi caballito negro de seguir parrandas? ¿dónde las ondulantes y frescas muchachas que llenaban los caminos? ¿dónde la copla jíbara que glosaban el cuatro y la guitarra?... ¿Y dónde, dónde hallar, Dios mío, por mucho que yo peregrinase buscándola, aquella voz, aquella cara, la figura aquella de mujer buena, triste y dulce, de cuyas manos resplandecientes de bondad recibí yo tantas veces las exquisitas golosinas de diciembre?
     Majarete, arroz con dulce, almojábanas... ¡Quién iba a pensar que estas palabras me habían de conmover con la emoción de ahora, que las voy diciendo muy despacio, muy sosegada y religiosamente, pues al decirlas siento que se me llena el alma de cosas de infancia, de melodías lejanas que cantan y lloran!





VOCABULARIO    CONTEXTUAL




  1.Sonata= Composición musical instrumental de vario carácter y movimiento.
  
  2.Majarete= Manjar compuesto de maíz, leche y azúcar.
  
  3.Arroz con dulce= Postre hecho a base de arroz, leche de coco y pasas y que se sirve en la época navideña en Puerto Rico.
  
  4.Almojábanas= Especie de torta que se hace con manteca, huevo y azúcar.
  
  5.Crudo= Se aplica a las cosas destempladas, desmesuradas, faltas del término medio que se toma entre dos cosas.
  
  6.Detonante= Desmedido, inarmónico, chocante, desmesurado.
  
  7.Jíbaras= Dicho de personas, costumbres y otras cosas relativas a los campesinos en las regiones montañosas de Puerto Rico.

  8.Cuatro= Instrumento de la musica tradicional puertorriqueña algo más pequeño que la guitarra y de cinco cuerdas dobles metálicas.
  
  9.Güiro= Instrumento musical de percusión muy popular entre el campesinado de las Antillas Mayores con caja de resonancia hecha de un calabazo duro de la mata del mismo nombre. Se le conoce también como güícharo.

10.Coabey= Nombre taíno que denomina a un barrio ubicado en las coordenadas 18°12′51″N 66°33′44″O y perteneciente a la municipalidad de Jayuya, Puerto Rico.

11.Aguinaldo= Regalo que se da en la fiesta de Navidad a los que van por las casas cantando villancicos.

12.Salmodia= Canto cadencioso, insistente y un tanto monótono.


13.Intrépidos= Atrevidos, vigorosos, enérgicos.

14.Acentos= Dícese de la intensidad o prominencia que se le da a los sonidos para realzarlos o resaltarlos.

15.Trágicos= Hondamente conmovedores.

16.Inocularon= Que alojaron, inyectaron, introdujeron.

17.Galano= Dispuesto con buen gusto. Elegante, gallardo, primoroso.

18.Alborozo= Extraordinario regocijo, júbilo, placer o alegría.

19.Ondulantes= Que sus cuerpos presentan líneas curvas.

20.Glosaban= Dícese de la variación que diestramente ejecuta el músico sobre unas mismas notas.

21.Religiosamente= Con sentimiento de veneración y devoción.






miércoles, 26 de noviembre de 2025

LOS NIÑOS DE ALBANY

 


                             LOS NIÑOS DE ALBANY

(Artículo de 1916)


     ¡Cómo! ¿Pero es verdad que en Albany, Estados Unidos, sesenta mil niños han ido en manifestación a pedirle al gobernador que ejecute sin misericordia  a Pontón? ¿Pero no es espantoso que de las tiernas y gorjeantes gargantas de sesenta mil niños se haya hecho salir este clamor de muerte contra un infeliz reo? Por grande que haya sido el delito de Pontón, ¿a qué queda reducido frente a este otro delito de envenenar deliberadamente el alma de una legión de niños con tan feroz deseo?
     No; ésto no parece cosa sucedida en estos tiempos, ni en el seno de un pueblo civilizado. Esto parece cosa de otros tiempos, brote de crueldad en el alma de roca de gentes primitivas, no iniciadas aún en las prácticas mansas de Buda o de Cristo. Se concibe que en torno del infeliz que, en un momento de extravío amoroso, dio muerte a una mujer, se aglomeren los deudos de la víctima pidiendo justicia, esto es, venganza. Se concibe que este furor homicida de los deudos se transmita por contagio en los primeros momentos a los habitantes del pueblo o ciudad de la víctima. Pero no se concibe que se llame a los niños, a todos los niños de todas las escuelas, y se les haga partícipes de esta espeluznante orgía de odio. Y esas iglesias, esas innumerables iglesias que en las ciudades americanas propagan día y noche la doctrina de Cristo, toda amor, caridad, tolerancia y perdón, ¿qué hacen? ¿para qué sirven si no sirven ni siquiera para impedir que se escape de la garganta de los niños de Albany el sacrílego grito de venganza y muerte que acabamos de oír? ¡Y pensar que estas mismas iglesias, junto a las cuales acaba de darse el horrible espectáculo de tan innecesaria crueldad, envían constantemente misioneros a otros pueblos, y entre ellos a Puerto Rico, a predicar mansedumbre y caridad evangélicas! ¡Dónde mejor podrían actuar estos misioneros es allí donde el frenesí del odio puede tanto que hace salir de las escuelas a sesenta mil niños para que vayan en procesión solemne hasta la casa de un gobernador, y le conminen a ser inexorable, a matar fríamente al que mató en un vértigo, a obsequiar a unos infelices viejos --los padres del reo-- con el lúgubre regalo de Christmas de la muerte del ausente hijo que nunca ha de volver!
     Nosotros no sabemos leer ni sabemos correr tras el Dólar hasta reventar o hacernos millonarios. No sabemos unas cuantas cosas que para afear y entristecer la vida saben y practican nuestros señores los americanos. Sabemos muy poco, es verdad. Pero podemos afirmar rotundamente que en el seno de nuestra pobre y humilde comunidad jamás daremos el tremendo espectáculo de hacer colaborar a nuestros hijos en la obra de fría y estéril crueldad en que han colaborado los niños de Albany.
     Sabemos muy poquita cosa, muy poquita cosa. Ni siquiera hemos inventado el automóvil Ford, tan indispensable a la felicidad humana. Sabemos, sin embargo, perdonar. Y como el perdón necesita de la compasión, y la compasión necesita de la comprensión, y esta facultad de comprender necesita a su vez de la lenta y laboriosa decantación espiritual de una cultura que contribuyeron a formar siglos y más siglos, ¿qué podemos hacer, así pobres y humildes como somos, sino pedir a los dioses, con un poco de orgullo, que se apiaden de nuestros señores los americanos, y que, a cambio de hacerles olvidar muchas de las innumerables cosas que han aprendido para complicar y ensombrecer inútilmente la vida, les madure, depure y refine el espíritu de tal modo que, sin necesidad de ir a la escuela ni a la iglesia, sepan esa cosa sencilla y profunda que saben nuestros analfabetos: perdonar, esto es, compadecer, esto es, comprender. Cuando sepan esta sencilla, pero profunda y formidable cosa que se llama comprender, ya quizás no tendrán la extraordinaria agilidad juvenil con que persiguen hoy millones e inventan aparatos de mecánica; ya quizás no harán progresar tan velozmente sus industrias, sus casas, sus ciudades, sus muebles, sus zapatos, sus ropas; pero habrán progresado ellos mismos, esto es, tendrán una sensibilidad más aguda, una cerebración más intensa, y una visión más certera, más amplia y más profunda de la vida... Y al orgullo infantil de haber inventado el automóvil Ford y otras zarandajas de ferretería, sucederá un nuevo sentimiento de humanidad a la luz del cual la sombría procesión de los niños de Albany pidiendo ferozmente la muerte de un hombre, les parecerá una cosa tan cruel, tan tosca, tan primitiva, tan fea, que la creerán inverosímil y temblarán ante ella de verguenza y de horror.





VOCABULARIO       CONTEXTUAL





  1.Gorjeantes= Se dice de los niños cuando empiezan a hablar y formar la voz en la garganta.

  2.Feroz= Brutal, agresivo, cruel, despiadado.

  3.Orgía= Satisfacción de pasiones desenfrenadas.

  4.Sacrílego= Impío, envilecido, abominable.

  5.Vértigo= Arrebato, impulso, rapto.

  6.Lúgubre= Triste, funesto, melancólico.

  7.Fría= Falto de afecto o de sensibilidad.

  8.Estéril= Inútil, vana, infructuosa.

  9.Decantación= Inclinarse, tomar partido o decidirse por una opción entre varias.

10.Zarandajas= Baratijas, bagatelas, chucherías.

11.Tosca= Inculta, grosera, vulgar.







sábado, 4 de octubre de 2025

EL CAPITALISMO

  


                                                 EL CAPITALISMO

  (Fragmento del artículo de 1921, Cambio de Cinta)



   Inconsecuente, impulsivo, atrabiliario, feroz, dispuesto a condenar hoy lo que ensalzó ayer, sin otro instinto propulsor que la gula. Así es, así ha sido y así será siempre por los siglos de los siglos, el mundo monstruoso del capitalismo. ¿Cómo va a ser de otro modo, si no tiene otra filosofía, otra norma que ajuste el ritmo de sus actos, que la del lucro particular, el beneficio de cada uno para cada uno? ¿Qué otros frutos puede dar esta filosofía de gorilas?

     Por un momento los véis unidos, abrazados estrechamente en la más íntima y edificante comunión de pensamiento. Y os parece que aquello es la paz. Pero ¡ay!, no es la paz. Es simplemente una reunión de lobos que están en acecho de algo que comer, de algo que repartirse. Pero aquel mismo apetito que los une un momento los desune un momento después. Basta que sobrevenga un incidente cualquiera que encienda la chispa de los recelos -latente siempre allí donde no hay otra cosa que hocico y mandíbulas- para que al aparente concierto de voluntades suceda un concierto de gruñidos... y a Dios que reparta suerte.





VOCABULARIO      CONTEXTUAL





 1.Capitalismo= Doctrina económica fundada en el predominio del Capital sobre el Trabajo como elemento de poducción y creador de  riqueza.

   2.Inconsecuente= Que obra con falta de arreglo a sus principios.

  3.Impulsivo= De proceder irreflexivo.

  4.Atrabiliario= Destemplado, violento.

  5.Feroz= Que obra con crueldad y dureza.

 6.Instinto propulsor= Impulso o propensión maquinal e indeliberada que lo impele hacia adelante.

  7.Gula= Apetito desordenado.

 8.Lucro particular= Ganancia o provecho propia, privada, individual.

  9.Edificante= Que da buen ejemplo.

10.Comunión= Que es admitido de todos o de la mayor parte.

11.Acecho= Acción de observar y aguardar cautelosamente con algún propósito.

12.Recelos= Acción y efecto de temer, desconfiar y sospechar.

13.Latente= Oculto, escondido. En potencia.

14.Aparente concierto= Que parecen ser de común acuerdo, pero no lo son.

15.Gruñidos= Voz del cerdo.





viernes, 26 de septiembre de 2025

EL MONSTRUO DEL CAPITALISMO

 


      EL MONSTRO DEL CAPITALISMO

(Fragmento del artículo de 1920 Puerto Rico, Cementerio de Vivos)

     Un día... se me invitó a hacer un pequeño discurso en una escuela de las más concurridas de Ponce, la segunda ciudad de la isla. Pues bien, el discurso se tuvo que interrumpir, porque en las filas de los niños, que formando un semicírculo se extendían ante mí, se produjo un movimiento de alarma. Había caído un niño con un desmayo. Yo iba a hacer una broma atribuyendo el desmayo a los efectos de mi fulminante “elocuencia”, cuando se me acercó una profesora de la escuela y me dijo: “Se trata de un niño pobre que seguramente no ha comido. Son muchos los casos de vahidos semejantes, y todo, porque los pobresitos se tienen que venir a la escuela sin haberse echado nada al estómago”... ¡La broma se me heló en los labios!
     Por eso hoy... siento más que nunca que se me encienden en la sangre los fervores de la cruzada anticapitalista a que he jurado consagrar el resto de mi vida.
     En la palabra anti-capitalismo, guardaos de leer -brutos de aquí y allá que me escucháis- odio tonto y mezquino al capitalista, pues no es el individuo, sino el sistema, el que tiene la culpa de todo. Es el sistema infame el que produce esa deformidad social que se llama el pobre, junto a esa otra deformidad social que se llama el millonario. Porque tan triturado está entre los dientes del sistema el estómago del pobre como el espíritu del rico, y más compasión merece el que por ser rico nutre su caja de la comida del pobre, que el que por pobre no puede comer.
     El sistema, a primera vista, parece que revienta a los miles en beneficio de los unos, pero, visto a fondo, todos resultamos reventados. Si es doloroso, si es trágico ser pobre, más doloroso y más trágico es, para un hombre de veras civilizado, el no sentirse otra luz en el alma durante toda una vida que el siniestro parpadear de lamparilla de las ambiciones rateriles y acaparadoras.





VOCABULARIO CONTEXTUAL




1.Monstruo= Dícese de las cosas muy crueles, malvadas o perversas.
   
2.Capitalismo= Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza.

3.Fulminante= Aplícase a las cosas que dejan una gran impresión.
   
 4.Heló= Que detuvo la acción, que quedó en suspenso.
   
 5.Encienden= Que incitan, enardecen, avivan, exaltan.
   
 6.Fervores= Celo ardiente con que se hace una cosa.
   
 7.Cruzada= Trabajo que se emplea en propagar o combatir una idea.

 8.Guardaos= Voz con que se advierte a uno de abstenerse de hacer algo.

 9.Brutos= Necios, ignorantes, torpes, incapaces.

10.Mezquino= Ruin, bajo, indigno.

11.Deformidad= Calidad de desproporcionado. Error grosero.

12.Triturado= Atribulado, atormentado, afligido.

13.Nutre su caja= Medrar. Aumentar su caudal a riqueza.

14.Revienta= Que causa gran daño.

15.Luz= Finalidad, objetivo, ambición

16.Siniestro= Infeliz, funesto o aciago.

17.Rateriles= Viles, ruines en los tratos y negocios.

18.Acaparadoras= Que se apropian en todo o en gran parte de ciertas cosas.

miércoles, 6 de agosto de 2025

PARA LA MUJER NUEVA, HOMBRES NUEVOS

 


         PARA LA MUJER NUEVA, HOMBRES NUEVOS

(Fragmento del artículo de 1922 Nuestro Machismo)

    

        En el seno de éste nuestro pueblo más manso que un cordero no pasa un día sin que en alguna parte un marido, novio o amante despechado la emprenda a cuchilladas o a tiros con alguna infeliz mujer.
     ¿Cuál es la causa de este lamentable fenómeno social que presenciamos con tanta frecuencia? Yo no presumo de psicólogo ni de sociólogo profundo, pero me parece a mí claro como la luz que la causa de estos constantes y horribles atropellos contra la humanidad femenina se debe al choque de nuestro bruto machismo ancestral con la realidad de una civilización nueva que nos ha impuesto de hecho la aceptación de una parcial emancipación de nuestra mujer.
     En todo hemos evolucionado; tenemos carreteras, tenemos servicio sanitario, nuestras casas están mejor ventiladas, comemos y vestimos mejor. Pero en lo que respecta ¡ay! a nuestras relaciones con la mujer, ni una pulgada hemos adelantado: seguimos para ellas tan bárbaros como en los recios tiempos de Hernán Cortés. ¿Qué de extraño tiene, pues, que del choque entre ésta nuestra barbarie ancestral y las nuevas costumbres que  han ido ensanchando el horizonte social de la mujer, se originen los conflictos, trapisondas y belenes -muchos de ellos sangrientos- que registra la crónica?
     Para una persona civilizada, un no rotundo de una mujer pone fin a la cuestión, al pleito amoroso, al problema pasional planteado por él. Basta ver y respetar en la mujer una persona tan libre y responsable de sí misma como nosotros, basta mirarla con la ternura y reverencia con que la sabe mirar un yanqui, para que, sobre el ímpetu salvaje de nuestras pasiones, impere nuestro orgulloso deseo de no rebajarnos, de no envilecernos ante nuestros propios ojos procediendo con la grosera violencia de un patán. ¿Se enamoró de otro o se cansó de nosotros, o por alguna causa dejamos de ser objeto de su espontánea predilección? Pues si somos machos y no hombres de hábitos civilizados, si tenemos aún el bárbaro concepto fetichista que tuvieron de los fueros de sus pantalones nuestros antepasados, venga la espada o el revólver... y a tiros o cuchilladas con la infeliz que se atrevió a desviar de nuestros encantos insuperables sus sacrílegos ojos. Pero, hemos perdido en el curso de nuestra evolución espiritual el machismo de cuartel de nuestros abuelos, para volvernos hombres, y, como tales hombres, respetuosos de toda opinión o resolución emanada de una personalidad tan libre como la nuestra, y ya el acto de fuerza no se produce, no puede producirse. No puede producirse, porque hemos incorporado, por la reflexión y el hábito, a nuestro subconsciente una fuerza mucho mayor que la de nuestra tosca vanidad de macho sublevada: la fuerza espiritual del respeto a nosotros mismos que nos subyuga con una sensación horrible de sonrojo cada vez que cedemos a un instinto bajo con sacrificio de otro instinto noble.
     Resumen: que en presencia del nuevo hecho social inevitable -porque ha sido provocado por causas económicas- de la parcial emancipación de nuestra mujer, no nos queda otro remedio que reajustar toda nuestra vida de relación con el otro sexo de tal suerte que, en nuestras crisis con la mujer, nuestro orgullo consista, no en acudir al garrote o el cuchillo o la bala, como un vulgar matón de cafetín, sino en hacernos a un lado, quitarnos gentilmente el sombrero y decir con toda urbanidad: “Señora, puesto que no se manda en el corazón y no soy tan estúpido que aspire a imponer por la fuerza lo que no se me da de buen grado, sírvase aceptar, con la rendida expresión de mi respeto, la seguridad de que no la he de molestar jamás. Adiós”. Eso, o cualquier cosa por el estilo, teatral y campanuda al principio hasta que nos vayamos acostumbrando al acto sencillo y llanote, es lo que deben aprender a hacer en los casos difíciles nuestros Romeos y Otelos. De lo contrario seguiremos, con nuestro machismo fanfarrón y gorilesco, dando el salvaje espectáculo de matar mujeres con la misma facilidad de quien mata gallinas. Para la mujer nueva que nos impone por la fuerza la evolución económica y social de nuestro pueblo, es hora ya de aprender a ser hombres nuevos, esto es, hombres de tal actitud mental ante el otro sexo, que pase definitivamente a mejor vida, muerto o ridículo, el tipo rezagado, el héroe echegaráico, vanidoso, fanfarrón y asesino, que en un conflicto pasional cree cubrirse de gloria disparando un revólver a blandiendo un puñal.



VOCABULARIO CONTEXTUAL



1.Despechado= Con resentimiento porque no fue elegido o porque fue rechazado.

2.Bruto= Torpe. Necio, que obra como falto de razón.

3.Machismo= Actitud social y comportamiento de quien discrimina a las mujeres por considerarlas inferiores respecto de los hombres y concede a éstos derechos absolutos sobre ellas.

4.Recios= Rigurosos, severos, inflexibles, austeros. 

5.Trapisondas= Embrollos, pendencias, riñas.

6.Salvaje= Brutal, implacable, sañudo.

7.Patán= Hombre tosco, rudo, grosero.

8.Machos= Mulos= Hombres bravucones.

9.Fetichista= Perteneciente a las creencias no basadas en la razón.

10.Fueros= Poderes, privilegios. Arrogancias, presunciones.

11.Teatral= Con estudio y afectación (fingimiento, simulación) exagerada.

12.Campanuda= De modo grandilocuente, retórico, florido.

13.Llanote= Aumentativo de sencillo. Claro y sin presunción.

14. Héroe echegaráico= Refiérese a los personajes en las obras de José Echegaray (1832-1916), ganador del Premio Nobel de Literatura de 1904.

15.Fanfarrón= Presumido, petulante, insolente, engreído.

16.Gorilesco= Que se asemeja a los gorilas. Dícese de los individuos que actúan con violación de los derechos de los demás.