viernes, 16 de enero de 2026

La Muerte del Verdugo

                                                

                              La Muerte del Verdugo



Copio de "El Día":

Leerían ayer nuestros abonados la muerte de Pedro Feliciano Duprey, el verdugo del Pueblo de Puerto Rico.
He ahí un caso especial de "hombre". Ejecutó cerca de dos docenas de hermanos; vivió en presidio, lega ciento noventa pesos por único patrimonio.
He ahí lo que deja a cinco hijos que tuvo aquel insensato que mataba semejantes como tritura granos de maíz una piedra de molino. Es un caso a estudiar.



¡Vaya que sí es un caso de estudio el caso de la vida de un Duprey! Y a mí me gustan los estudios de esos casos, tanto, que algo quiero decir con respecto a Duprey, a las reflexiones que me inspira su muerte, evocadora de su triste vida.

Lo primerito que se me viene a la mente es que no estoy conforme con el dictado de "insensato" que el autor del suelto le aplica al finado. ¿Por qué insensato? ¿Porque mataba semejantes como tritura granos de maíz una piedra de molino? Yo no creo que haya nada de insensato en tener un oficio. Un oficio siempre dignifica. Un oficio da cierto barniz de seriedad y hasta de respetabilidad al que lo ejerce con orden y probidad para ganarse el sustento.

¿Que su oficio consistía en matar semejantes? ¡Bah! Lo mismo da matar semejantes como matar reses: la cuestión es tener un oficio. ¿Se le puede llamar insensato a un hombre porque se dedique a estoquear vacas y novillos?

Tanto derecho tiene a la vida una vaca como un hombre, y tanta grima debe producir derribar una vaca como tumbar de una puñalada a un hombre. Lo que conmueve y espanta en estos casos es la efusión de sangre, y más sangre, más calor de vida hay en la vaca que en el hombre. Sin embargo, nos ha dado por espantarnos del que mata, por oficio, hombres, y no decimos nada del que mata reses.

Además, el matar, no vacas, sino hombres, semejantes, ha constituido siempre un gran honor. ¿Qué han hecho los Alejandros y Césares y Napoleones, qué han heho los héroes, todos que llenan la historia para que los reverenciemos y cantemos y honremos como a semidioses?

Pues no han hecho otra cosa que eso: matar hombres; tener el oficio de matar semejantes. Y no uno, ni dos ni tres, sino por docenas, por miles, por cientos de miles.Y mientras al pobre Duprey, que ejecutó nada más que un puñadito de hombres -uno ahora y otro el año que viene-, le llamamos con horror insensato y monstruo, se nos cae la baba festejando, verbigracia, al almirante Togo, que de una sentada acabó qué sé yo con cuántos miles de rusos.

Parece, pues, que lo malo del oficio no está en lo de matar hombres, sino de matarlos en pequeña escala. ¿Mata usted una vaca cada día y se gana un dólar? ¡Pues es usted un vil carnicero! Pero, ¿mata usted o manda matar -que es lo mismo- quinientas vacas diariamente, y se gana usted con esa matanza un dineral? Pues ya entonces tendrá derecho a llamarse honorable y a mirarnos por encima del hombro. El negocio de matar gente es, pues, lo mismo que cualquiera otro negocio: hecho en pequeña escala, no vale la pena, y está mal visto, y hasta nos ponen motes por ello; pero en grande escala, al por mayor, nos da prestigio, nos hace grandes, nos gana estatuas.

No hay, pues, que hacer aspavientos ante el verdugo. Su industria es, precisamente, la que conduce más rectamente a la gloria. Es la industria que hizo inmortales los nombres de esos grandes carniceros que se llamaron  Alejandro, Aníbal, Escipión, César... Es la industria que ejerció Napoleón, que mató él solo más hombres que todas las epidemias y todos los médicos del mundo.

Y, aquí, ante el recuerdo de Napoleón, me detengo. No se debe pasar nunca de largo ante ese nombre, ante esa excelsa y radiosa silueta, la más grande y gloriosa de toda la historia. No se debe pasar sin descubrirse, sin murmurar un fervoroso rezo de admiración, de respeto, de amor, ante el hombre huracán, ante el coloso, ante el dios.

Sí, Napoleón fue un dios que tenía un diablo dentro, o un diablo en cuya mente había un dios.

Y aunque mataba semejantes "como tritura granos de maíz una piedra de molino", yo no tengo más remedio, abrumado por su grandeza inmensurable, que detenerme ahora ante su nombre para rezarle mi respeto, y, decirle mi amor en el verso divino de Rubén Darío para don Quijote:

Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el peso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias,
y conta las leyes, y conta las ciencias
contra la mentira, contra la verdad...



VOCABULARIO    CONTEXTUAL



1.Barniz= Capa superficial de algo inmaterial, como una cualidad.

2.Efusión= Derramamiento de un líquido.

3.Togo= Togo Heihachiro (1848-1934), almirante de la Flota Imperial Naval del Japón.

4.Aspavientos= Demostración excesiva de espanto, admiración o sentimiento.

5.Radiosa= Que despide rayos de luz.







miércoles, 7 de enero de 2026

SONATA TRISTE

     


                                                 SONATA TRISTE

 (Artículo de 1916)

     Pues bien, comamos. Comamos, trajinemos, bostecemos, engordemos, vivamos. Vivamos, es decir, arrastremos como bueyes fatigados y mansos y callados la pesada carreta que rechina en las piedras y cruje y se acuesta de un lado en los baches. ¿Que es oscura y tediosa y traidora y hostil la cuesta de la vida? Sí... ¿pero y qué? ¿qué más da que sea clara u oscura, alegre o triste, cruel o dulce? ¿No hemos vivido hasta hoy embaucándonos, alucinándonos, entreteniéndonos con minúsculas burbujas de humo de ilusión? Pues ahora que somos demasiado viejos para las burbujas de ilusión que engatusaron por algún tiempo nuestra vanidad, nuestro erotismo, nuestra curiosidad; ahora que ya vino la tarde y nos volvió lívida la senda de la cuesta, y nos llenó de agonía y de pavor el corazón; ahora que nuestro cuerpo ha andado tanto, tanto que ya conoce todas las inclemencias, desde el zarpazo hambriento de los tigres hasta la sensación de salivazo de las sabandijas; ahora que la carreta ya casi no cruje de ahogada e invadida que está por los baches; ahora que ya la fatiga y el tedio y la desolación nos enferman, nos rinden, nos aplastan, sigamos cuesta arriba mansos y callados y no nos preguntemos para dónde vamos ni por qué caminamos.
     ¿Que el sol se fue, y ha llegado la tarde y a su lívida luz todo árbol es ciprés, y toda vibración sollozo, y toda casa tumba y el mundo un cementerio...? ¿Y qué? Aún nos queda una voluptuosidad por paladear. Aún nos queda la voluptuosidad enorme de la desilusión, de la renunciación, de la desolación. Aún nos queda el goce de arrastrar penosamente cuesta arriba nuestro abatimiento, nuestro cansancio, la agonía lenta y lúgubre de nuestro corazón. Aún nos queda el recóndito gozo, humilde y orgulloso a un mismo tiempo, de sentirnos despojos de un banquete báquico de hienas y de ratas y de sapos.
     Aún hay para nosotros, para lo que queda de nuestros nervios, para lo que nos queda de alma, la divina emoción de tender la vista y mirar hacia atrás, hacia más allá de los raptos y canciones de la juventud, y abarcar todo el camino recorrido, y detenernos un instante ante el balcón de la vieja casa campesina y solitaria entre cuyas paredes vinimos al mundo, y allí, llamar, llamar de nuevo con la misma voz trémula de cuando éramos niños, a la mujer que fue nuestra madre, y volver a sentir en su llanto todo el raudal de su ternura triste, mientras se lo decimos todo, todo lo que nos hizo la vida, y nuestras mutuas tristezas se comprenden, se funden, se iluminan, se besan, se aman...
     Pero aún nos queda más. Nos queda el goce de sabernos idos de la vida, tan idos de la vida que ya no nos hiere. Nos queda el goce de acariciar dentro de nosotros el último ensueño, el ensueño que tras tanto y penoso caminar llegaremos, por fin, al minuto de fatiga suprema en que el hielo clemente de la muerte nos arrope, y por encima o por debajo del furioso turbión de las cosas, nos quedemos dormidos, santamente dormidos, bellamente dormidos, sin odio y sin amor, como en la cuna.



VOCABULARIO     CONTEXTUAL



 1.Sonata= Composición musical instrumental de trozos de vario carácter y movimiento.

 2.Trajinemos= Que andemos de un sitio a otro con cualquier ocupación.
  
 3.Mansos=  Apacibles, tranquilos, sosegados.
  
 4.Rechina= Que emite un sonido estridente al rozar con algo.
  
 5.Cruje= Ruido que hacen algunos cuerpos cuando rozan unos con otros o se rompen.
  
 6.Baches= Hoyo que se hace en el suelo de las vías de comunicación, a causa del mucho tránsito de vehículos y caballerías.
  
 7.Oscura= Confusa, incierta, misteriosa.
  
 8.Tediosa= Fastidiosa, enfadosa o molesta al ánimo. Que no aporta ningún interés.

 9.Hostil= Adversa, funesta, aciaga.

10.Cuesta= Período de dificultades.

11.Embaucándonos= Engañándonos ingenuamente.

12.Alucinándonos= Ofuscándonos, confundiéndonos, engañándonos.

13.Entreteniéndonos= Haciendo que las cosas sean más soportables o llevaderas.
                                 
14.Engatusaron= Que ganaron nuestra voluntad con falsos halagos y mentiras.

15.Erotismo= Gusto por las sensaciones que suscitan los sentidos.

16.Lívida= Marchita, mustia, abatida.

17.Pavor= Temor, horror, sobrecogimiento.

18.Zarpazo= Golpe dado con la mano (zarpa) de ciertos animales.

19.Tigres= Personas crueles y sanguinarias.

20.Salivazo= Porción de saliva que se escupe de una vez.

21.Sabandijas= Personas despreciables.

22.Ahogada= Sin el espacio que necesita para su normal funcionamiento.

23.Tedio= Fastidio, enfado, molestia.

24.Ciprés= Årbol que se planta mucho en los cementerios.

25.Voluptuosidad= Gozo, deleite, placer.

26.Paladear= Tomar el gusto de una cosa poco a poco.

27.Lúgubre= Triste, pesarosa, melancólica.

28.Despojos= Restos, residuos, desechos.

29.Báquico= Perteneciente a Baco (dios romano del vino y la fertilidad). Relativo a la embriaguez y a las orgías tumultuosas.

30.Hienas= Personas despiadadas.

31.Ratas= Personas despreciables.

32.Sapos= Personas repugnantes, repulsivas.

33.Raptos= Éxtasis, delirios, apasionamientos.

34.Trémula= Temblorosa, palpitante.

35.Raudal= Abundancia, profusión.

36.Funden= Que se unen, se juntan.

37.Clemente= Compasivo, misericordioso.

38.Turbión= Dícese de la multitud de cosas que suceden juntas y violentamente.