martes, 19 de febrero de 2013

DIME QUE LEES Y TE DIRE QUIEN ERES



DIME QUE LEES Y TE DIRE QUIEN ERES
(Artículo de 1922)



     Pero...¿es verdad que este pueblo, o mejor, aquella exigua minoría de este pueblo representativa de su cultura, no tiene otra suerte de curiosidades y preocupaciones de orden intelectual que las que atañen al comadreo político de todos los días y al monótono anecdotario policial y social que componen los chismes de vecindad?
     Yo mismo, que a fuer de realista paso por un monstruo de pesimismo ante los ojos de más de un amigo romántico, me resistía a creerlo; pero son tantos ya los que me dicen: "No escriba usted sobre tal cosa, no trate usted tal asunto", basándose en que aquí las gentes no gustan de leer sino lo de pura actualidad local, que ya empiezo a dudar de si tendrá razón, de si será o no será verdad que para casi todos nuestros conciudadanos el mundo entero, o todo lo que interesa del mundo, está contenido en el cuadrito borroso y anodino de nuestra minúscula vida insular.
     Pase que la masa, la pobre masa humana usufructuaria de toda miseria, ignorancia y dolor, no alcance a penetrar, en su oscura visión de las cosas, más allá de sus urgencias económicas y de sus informes e infantiles aficiones: hipódromo, cine, base-ball, trompadas, el último robo o asesinato, lo que dijo o no dijo el político tal o cual. etcétera. Pero que la legión de los que, por encima de la masa, con mejores oportunidades que ella, representan el coeficiente más alto de nuestra mentalidad sea también tan carente de sensibilidad para lo exterior que no se asome jamás por encima de nuestras menudas luchas y de nuestros escasos y pedestres deportes y amenidades, para atisbar la actualidad viva, dramática, profundamente universal y humana, tal como va desenvolviéndose en el vasto escenario mundial, francamente, es cosa ésta que, ni aún siendo como soy un concienzudo convencido de la frivolidad criolla, me resigno a creer.
     Porque, ¿qué pensar entonces de nosotros? ¿qué pensar de unas gentes leídas y escribidas que limitan voluntariamente su horizonte mental a las minúsculas proporciones de nuestro peñón nativo? ¿qué fibras tan     bastas entraron en nuestra conformación fisiológica que nos permiten vivir en tal apartamiento de la vida que miremos con indiferencia a la interpretación del problema humano que nos da el artista, el sabio, el político, el agitador, el hombre, en fin, que en otros puntos del globo se mueve en tal o cual dirección, afronta tal o cual peligro, enuncia tal o cual principio, propaga ésta o aquella doctrina, realiza ésta o aquella acción noble o innoble, y forma con sus pensamientos o sus obras ese vario, alucinante espectáculo de la vida universal...? ¡Oh, el perenne zumbar del río tumultuoso e inmenso que nos viene de Londres, de París, de Berlín, de Moscú, de New York, de toda grande conglomeración de voces --imprecaciones, amonestaciones, ayes, cánticos...--, en que detona el ansia de expresión de toda esencia humana! ¿Cómo ser hombre de este siglo y sustraerse a la atracción irresistible de ese gigantesco torbellino en cuyas ondas, en todas y cada una de cuyas ondas, hay algo nuestro --una idea, un sentimiento, un anhelo, una predilección, un rencor, o un amor-- que a cada instante puede sobrenadar o hundirse para siempre?
     Dime con quién andas y te diré quién eres, dice el viejo refrán. Pero yo diría mejor, porque se roza con un aspecto más íntimo y revelador de nuestra personalidad: Dime qué lees, dime qué asuntos atraen tu curiosidad, dime las proporciones del escenario que monopoliza tu atención, y yo te diré sin vacilar quién eres. Yo te diré si vives o si no vives, si eres un ser real, un verdadero hombre de hoy, de este siglo, o si simplemente eres una sombra con engañosas apariencias de realidad.
     ¿Vives, eres verdaderamente un ser real? Pues entonces todo tú estarás absorto en la contemplación del gran drama del esfuerzo y de la cultura humana en que persigues anheloso como una proyección, como una vislumbre, como un relámpago de lo que hay en tí de íntimo y personal, que vale tanto como decir de eterno y universal. Si vives, tu curiosidad te arrastrará cada vez más lejos de la plaza de tu pueblo. Ahora resbalarás en trineo por las estepas polares con el último explorador, y en seguida te sentirás sorprendido en un frágil aeroplano sobre los Alpes o sobre los Andes, y luego asistirás a la apertura solemne de unas conferencias, para ir después al estreno de un drama, o a un salón de arte donde se exhibe la última maravilla, o a un concierto, o a la cátedra donde un sabio (¡Einstein!) expone su revolucionaria teoría de la relatividad, o a un parlamento, o una fábrica, o una cárcel, o un mitin, o cualquiera, en fin, de los innumerables aspectos que reviste la actualidad humana.
     Pero...tuerces el gesto ante la página del periódico que te trae la repercución última del latido de tu propio espíritu (que son términos equivalentes espíritu y universalidad), y te niegas a abrir los ojos para otra cosa que no sea la ramplona e inexpresiva película del suceso o chismecito local, y ya te nos has dado a conocer, ¡picarón! No eres más que una sombra, un muerto, porque careces de toda lumbre espiritual, que es la que nos ilumina y nos enciende con el fuego misterioso de la vida. "Pero es que ¿no lo ves? ando, como, duermo, me agito en tal o cual sentido, por consiguiente"... Por consiguiente, estás muerto, no has vivido nunca. Porque esa vida de que hablas es vida animal: comer, andar, dormir, hablar, rumiar... Y no es esa la vida, no es esa la polarización de la esencia humana en una figura individual. Podrás convencernos de tu realidad si nos aseguras que eres un caballo, o un cangrejo, o un buey. Pero persona, lo que se dice una persona sensible y pensante, eso... ni lo has sido ni lo serás nunca.




VOCABULARIO




  1.Exigua= Pequeña, escasa, reducida.

  2.Comadreo= Chismorreo.

  3.Anecdotario= Conjunto de sucesos irrelevantes o sin importancia.

  4.A fuer de= En razón de, en calidad de.

  5.Borroso= Confuso.

  6.Anodino= Insustancial, banal, insignificante.

  7.Insular= De una isla o relativo a ella.

  8.Usufructuaria= Dícese del que recibe el producto de cualquier cosa.

  9.Legión= Número indeterminado de personas.

10.Coefeciente= Factor o elemento sobresaliente de la inteligencia.

11.Pedestres= Vulgares, corrientes, incultos, ordinarios.

12.Frivolidad= Superficialidad, trivialidad, futilidad.

13.Leídas y escribidas= No es errata ni error. Es juego linguístico del autor para reforzar la expresión.

14.Bastas= Burdas, groseras, toscas, sin pulimento.

15.Se roza= Que tiene semejanza o conexión con otra.

16.Ramplona= Vulgar, chabacana, trivial.

               


jueves, 14 de febrero de 2013

ACERCA DEL AMOR







ACERCA DEL AMOR
 (Fragmento del artículo de 1917 Acerca del Amor)

     En nada de este mundo se ha disparatado más delirantemente que en lo tocante a la universal pasión que hizo de Romeo un memo y un asesino vulgar de Otelo.
     Yo creo que la intensidad de esta pasión está siempre en razón directa de nuestra animalidad e inversa de nuestra espiritualidad. A mayor predominio del elemento instinto, del elemento animal en nosotros, mayor amor. Para elevarse a la exaltación romántica de que se han nutrido tanto el verso y el teatro, no es necesario ser cumbre en ninguno de los atributos que dan realce a la personalidad humana: basta ser macho y vivir en un régimen social tan idiota como el presente que, después de embellecer y ensalzar y poner por las nubes, desde la escuela, al amor, lo encarcela y lo amarra y lo ahoga.
     En la mayoría de los casos, decir pasión exaltada y romántica es lo mismo que decir hambre, hambre de saciar, hambre de explayar un instinto, un poderoso instinto animal aherrojado.
     Mátese esta hambre, quítese esta secular hambre de enmedio, y el amor se acabará, y sólo quedará esa refinadísima y delicadísima flor de la espiritualidad humana que se llama amistad.





VOCABULARIO




  
  1.Disparatado= Que se ha dicho o hecho una cosa fuera de razón.

  2.Tocante= Referente a, respecto a.

  3.Memo= Tonto, simple, mentecato.

  4.Poner por las nubes= Colocar en un lugar muy prominente.

  5.Hambre= Deseo ardiente de una cosa.

  6.Saciar= Satisfacer en las cosas del ánimo.

  7.Explayar= Hacer que algo ocupe más lugar o tiempo.

  8.Aherrojado= Oprimido, subyugado, avasallado.

  9.Flor= Lo más escogido de una cosa.




lunes, 11 de febrero de 2013

LOS JUEGOS FLORALES




LOS JUEGOS FLORALES
(Artículo de 1922)



     Señores, por Dios santo, vamos a dejarnos ya de los juegos florales. Es horrible que no tengamos otro entretenimiento, otra forma de expresión de nuestra actividad mental, que esa de los infantiles concursos para saber si los versos de Juanito son o no mejores que los de Periquito. Hace ya más de dos o tres meses que nos estamos dando matraca los unos a los otros con el certamen tal o el certamen cual, y, si sigue este vértigo de las poesías premiadas, temo que cualquier día ocurra una desgracia, dado el encono que estas ridículas competencias jilgueriles van despertando entre los concursantes y sus partidarios.
     ¿Hasta cuándo viviremos ignorando, o pareciendo ignorar, que un premio de certamen, así sea adjudicado por los Siete Sabios de Grecia, no le añade ni le quita nada a ningún poeta? Los grandes, los verdaderos creadores de poesía, los Hugo y los Verlaine, los Whitman y los Lee, los Shellys y los Browning y los Dante y los Goethe, no fueron nunca consagrados en ningún certamen. Todo creador --y no merece el nombre de poeta quien no lo sea-- es un renovador, y todo renovador es un rebelde, uno que disiente de las normas consagradas, y no hay que decir la suerte que aguarda a todo rebelde ante todo tribunal jurídico o político o literario. ¿A qué, pues, este afán de consagración académica oficial, solemne que devora a nuestros portaliras puertorriqueños? ¿No es cosa de chicos, cosa indigna de quienes aspiran a ejercicio tan alto y tan serio de sus facultades, ese torneo vanidoso en que quiebran lanzas, no por esta o aquella causa o empresa de honda significación para nuestro bienestar, desarrollo o progreso, sino por el diploma o la medalla o la flor que nos declara, como a los niños, notables o sobresalientes por encima de los demás? El pavonearse en el Ateneo o en un teatro ostentando un premio de éstos, ¿no ofrece motivo al filisteo, al filisteo infeliz que sólo vive en su negocio y su barriga, para acentuar su desdén por nosotros, los cultivadores de las letras, ante un pugilato de vanidades pueriles que habla tan desfavorablemente de nuestra seriedad?
     --Pero entonces, si no hacemos versos y nos disputamos por ellos, ¿qué vamos a hacer, hombre de Dios, en este batatal donde sólo se oye hablar del alza y baja en la caña y del Gobernador? ¿qué vamos a hacer para no aburrirnos hasta la desesperación?-- me preguntarán.
     ¿Qué vamos a hacer? Hagamos versos, si ello es la forma de expresión que nos viene más fácil; hagamos versos y disputemos por ellos y llenémoslo todo del rumor y alboroto de nuestras recitaciones y debates --que al fin ello es pensamiento y el pensamiento es la más fuerte y noble palpitación de la vida-- pero matemos, por Dios, dentro de nosotros el gusanillo de la pueril vanidad que hace endémicos en Puerto Rico, más que en ningún otro punto de América, los pánfilos y estériles certámenes que sólo conducen a la grotesca exhibición de una medalla o un diploma.
     ¿Tenemos, a pesar de todo, vanidad y deseamos resonar e imponernos a la atención pública por el brillo de nuestras producciones? Pues busquemos la única consagración que vale la pena, la única digna de hombres de madurez mental: la del público. Que siempre es en definitiva el público el que por encima y a despecho de jurados y laudos y academias hace y deshace reputaciones y formula y rectifica juicios sobre nuestra producción.
     Poetas, trovadores, gentes de vibración que sentís en el alma un soplo, toque o resplandor de universalidad, de eternidad: declaremos la guerra a la muerte y, por consiguiente, a esos pocitos de agua estancada que, como los juegos florales, y todos los demás ejercicios de ingenio que no pasan de la categoría de juegos, sólo sirven a lo sumo para darnos el débil reflejo de actitudes y modos y normas de épocas pretéritas. Si es que tenéis sol en el espíritu, salid de los circulitos donde sólo están bien las lamparillas, y verted vuestra luz donde se necesita, en el bosque, en el sagrado bosque que llamamos pueblo, en cuyo seno oscuro y trágico hay tanta humanidad jadeante y extraviada que pide orientación.




VOCABULARIO




  1.Juegos florales= Concurso poético con premio de flores simbólicas para el poeta vencedor.

  2.Dando matraca= Insistencia molesta en un tema o actividad.

  3.Vértigo= Excesos en la actividad de una persona o colectividad.

  4.Siete Sabios de Grecia= Título dado por la tradición griega a siete antiguos sabios griegos de alrededor del 620-550 a. C. y que incluía tanto a filósofos como a estadistas o legisladores.

  5.Hugo= Víctor Marie Hugo (1802-1885), fue un poeta, dramaturgo y escritor romántico francés.

  6.Verlaine= Paul Marie Verlaine (1844-1896), fue un poeta francés perteneciente al movimiento simbolista.

  7.Whitman= Walt Whitman (1819-1892), fue un poeta, ensayista y periodista estadounidense.

  8.Lee=Nathaniel Lee (1653-1692), fue un poeta y dramaturgo inglés.

  9.Shelly= Percy Bisshe Shelly (1792-1822), fue un ensayista y poeta romántico inglés.

10.Browning= Robert Browning (1812-1889), fue un poeta y dramaturgo inglés.

11.Dante= Dante Alighieri (1265-1321), Fue un poeta italiano. Su obra maestra es La Divina Comedia.

12.Goethe= Johann Wolfgang Goethe (1749-1832), fue un poeta, dramaturgo y novelista alemán. Su obra maestra es el Fausto.

13.Quiebran lanzas= Que salen en defensa de algo.

14.Filisteo= Se aplica a la persona que es vulgar, tiene escasos conocimientos y carece de sensibilidad artística o literaria.

15.Vanidades pueriles= Dícese del envanecimiento, propio de niños, por cosas triviales y sin importancia.

16.Matar el gusanillo= Se usa para indicar que se anule el deseo de hacer algo.

17.Resonar= Mencionarse, oírse o popularizarse.




martes, 5 de febrero de 2013

NOTAS TEATRALES (3)



NOTAS TEATRALES (3)
(Artículo de 1922)



     En esta semana que arbitrariamente cierro hoy --31 de mayo-- no ha ocurrido nada en los teatros de la ciudad que merezca los honores de una reseña, ni siquiera una leve mención.
     Películas, películas, películas... Una todas las noches en cada uno de los mil y quinientos teatros y teatrillos de San Juan. Y todas, todas, repitiendo ¡ay Dios! el mismo insípido cliché. Juan el bueno, el inmaculado, el héroe --que para ser tal héroe ha de tener forzosamente la fuerza de un toro y dar unas bofetadas de a muerte-- y Pedro el malo, disputándose ambos una bonita muchacha que invariablemente resulta ser la hija de un millonario. No hay que decir que la disputa acaba siempre con el triunfo de Juan el bueno y la caída por un precipicio o la entrada en la cárcel, de Pedro el malo, quien, a pesar de lo astuto, marrullero y terrible que es, no gana una nunca.
     En la vida, el malo, el egoísta, el que arteramente y sin escrúpulo alguno vende y traiciona y embauca al espíritu santo para redondear una fortuna, acaba indefectiblemente por salirse con la suya, porque cualquiera que tenga ojos en la cara sabe que vivimos dentro de un sistema social que premia al pícaro y joroba al honrado, siempre, claro está, que el pícaro opere en grande, al por mayor, porque, si opera al por menor, va a la cárcel...
     Pero ¡ah! en el cine es otro cantar; en el cine no vale que el malo derroche su egoísmo y su astucia en toda suerte de hazañas depredatorias de esas que acá en el mundo llevan al millón. No, al malo no lo salva ni Murcia en ese mundo, babosamente cándido, de las películas.
     Pero lo raro es que siendo esto así, sabiéndose de antemano lo que ha de pasar, a saber, que el bueno se casará con la hija del millonario y al malo lo partirá un rayo, pueda existir el menor asomo de curiosidad en el ánimo de los espectadores. Pues no sólo existe esta curiosidad en un grado considerable, sino que cuando, por una extraordinaria curiosidad, se trae a la pantalla alguna trama con sentido común en que se rompe el abominable cliché del malo y el bueno y el "happy ending", las gentes salen del teatro cariacontecidas y renegando tanto como si les hubieran robado el dinero.
     Hay otro cliché, no menos mecánico y resobado. El de la mujer cuyo marido se consagra demasiado a sus ocupaciones --científicas, artísticas o mercantiles-- y a la cual el tedio conduce a los brazos de un amante, que casi siempre es un virtuoso del violín, y la conquista en un periquete con unas cuantas fiorituras. Poco después el violinista se cansa y la abandona (llevándose muchas veces las joyas y dejándola sin más que lo puesto). Rueda que te rueda la mujer por tugurios y cafés cantantes, hasta que un día la casualidad hace que averigüe que su hijito (que había quedado al cuidado del marido abandonado) está gravemente enfermo. Y... ya saben ustedes el final: llegada de la madre, restablecimiento fulminante del niñito, gratitud del marido, sorpresa, explicación, lágrimas, perdón... y el condenado besito de marras como remate.
     Y esto se lo traga la gente, no sólo sin chistar sino regodeándose, todos los días del año. Y cuando se le altera el cliché se encabrita y brama de indignación. Y todo este abismo de candor, toda esta ausencia de sentido estético y de sentido crítico, teniendo lugar en el siglo veinte, en el seno de multitudes cuya vida civilizada data de Roma y de Grecia. ¡Ay Dios, ay Dios, qué atrocidad!




VOCABULARIO




  1.San Juan= Ciudad capital del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

  2.Cliché= Idea demasiado repetida.

  3.Marrullero= Que pretende engañar con astucia y halagos.

  4.Arteramente= De modo astuto, sagaz, taimado.

  5.Embauca= Engaña o estafa.

  6.Redondear= Sacar provecho de algo.

  7.Joroba= Que fastidia, que le causa daño.

  8.Hazañas depredatorias= Dícese de los robos, pillajes o saqueos.

  9.Curiosidad¹= Deseo de saber o averiguar algo.

10.Curiosidad²= Rareza, excepción, extrañeza.

11.Asomo= Indicio, señal o manifestación de alguna cosa.

12.Cariacontecidos= Con semblante triste, turbado o atribulado.

13.Periquete= Espacio de tiempo muy breve. Instante, santiamén.

14.Fiorituras= Adornos al ejecutar un instrumento musical.

15.Regodeándose= Regocijándose, deleitándose, divirtiéndose.

16.Encabrita= Que se indigna, enoja o irrita muy fuertemente.

17.Abismo= Dícese de las cosas inexplicables, incomprensibles.

18.Candor= Candidez, ingenuidad, inocencia.




miércoles, 30 de enero de 2013

ANTE LOS REYES




ANTE LOS REYES
(Artículo de 1920)




     El otro día la Prensa Asociada nos obsequió con una noticia cablegráfica estupenda. Decía la tal noticia que la Reina, que Su Majestad la Reina de España, con ocasión en que paseaba en automóvil por las calles de Madrid, viendo pasar a un señor sacerdote que iba a pie conduciendo el viático para un obrero que se moría, salió de un salto del lujoso carro, e hizo que el sacerdote ocupase el regio asiento, marchando después a pie hasta la casa del enfermo.
     Leído este cable, he hecho todo lo posible por conmoverme, porque es seguro que la Prensa Asociada lo escribió para eso, para que nos quedáramos atónitos ante el caso como ante un fenómeno nunca visto. Pero por más empeño que he puesto, no he logrado que se me conmueva ni una sola célula del cuerpo; es más, aunque sea con cierta verguenza, confieso que he cometido la irreverencia de reírme. Y puesto ya en el trance de las confesiones, ¿por qué no decirles que todavía me sigo riendo?
     La Reina es mujer, mujer simpática si uno la va a juzgar por los retratos. Y yo ante toda mujer, como no sea un basilisco, me siento fuertemente inclinado a la bondad. Pero ¡por los clavos de Cristo! yo no puedo dar con la manera de tomar en serio, como un gran acontecimiento digno de correr en los signos del cable por todo el mundo, la simpleza de haber realizado la Reina un mero acto de cortesía. Si la cortesía fue para con Dios, representado en el viático, o fue para con el sacerdote, no tengo yo tan mal concepto de la buena crianza de los reyes que me quede estupefacto al verles procediendo con la cortesía o bondad que está al alcance de cualquiera otro simple mortal propietario de un automóvil. Aquí mismo en Panamá ¿cuántos no hacen todos los días con sus automóviles el uso galante para con Dios o cualquier prójimo distinguido que hizo la Reina sin que corra nadie haciendo aspavientos a las oficinas del cable? Si los reyes, que no hacen otra cosa en su vida que dedicarse a actos de ceremonia y relumbrón, no sirvieran ni siquiera para mostrar cortesía en determinados casos, ¿qué habría que pensar de ellos?
     ¡Válgame Dios! ¿Hasta cuándo viviremos tan deslumbrados por el brillo de dublé de las coronas y los ringorrangos oficiales, que cualquier gesto trivial que haga un rey nos parezca un acontecimiento extraordinario? ¿Por cuánto tiempo viviremos todavía tan sometidos al bárbaro fetichismo de los títulos y realezas que haya de salirnos a recordar que un rey o reina es una persona como otra cualquiera, y que, de cada cien reyes que han cruzado por la historia, noventa por lo menos eran unos perfectos mentecatos que valían mucho menos que su cochero?
     ¡Hacer aspavientos y ocupar el cable para comunicarle al mundo que la Reina le cedió su carro al viático! ¿Dónde está la hazaña? ¿Porque se condolió de que el cura iba a pie? Son tantos, tantísimos los que marchan a pie, y a veces cojeando y arrastrándose por la imposibilidad física, que si fuéramos a creer en la tal condolencia, lo que verdaderamente habría que admirar sería el que, en una ciudad como Madrid, donde hay tantos pobres y cojos y ciegos y lisiados de todas clases que rastrean trágicamente sobre el polvo de las calles, la Reina a estas horas no se hubiera resuelto a desprenderse de sus muchos carros para donárselos piadosamente a los más necesitados de entre estos lamentables despojos humanos, que no sólo carecen de todo vehículo sino que ni siquiera disponen de sus propios pies.
     Pero lo grande es que estas cosas haya que apuntarlas todavía en el siglo XX, cuando ya el oficio de rey va haciéndose tan duro, tan precario y hasta tan grotesco en el seno de una humanidad que acaba de tirar por la ventana a tantos zares, káiseres, constantinos y demás ejemplares de una fauna arcaica y casi extinta, que el espectáculo de un rey, más que a infantiles gestos admirativos, debiera movernos a esa mezcla de ironía y de compasión que inspiran los muñecos cuando les vemos ya hechos guiñapos en las manos destructoras de los niños.




VOCABULARIO




  1.Prensa Asociada= Es una agencia de noticias fundada en 1846 con sede en los Estados Unidos.

  2.Viático= Se refiere a una pequeña procesión en que el sacerdote lleva la Sagrada Comunión hasta la residencia misma de un moribundo.

  3.Regio= Real= Perteneciente al rey.

  4.Atónitos= Pasmados o espantados de un suceso raro.

  5.Basilisco= Persona furiosa o dañina.

  6.¡Por los clavos de Cristo!= Expresión coloquial para rogar a alguien encarecidamente.

  7.Relumbrón= Se dice de las cosas que pueden producir gran impresión, pero de escaso valor.

  8.Dublé= Plata dorada. Dícese de lo que tiene apariencia de algo, pero no es.

  9.Ringorrangos= Adornos superfluos y extravagantes.

10.Fetichismo= Idolatría, devoción, veneración excesiva.

11.Mentecatos= Tontos, necios, idiotas.

12.Aspavientos= Demostración excesiva de espanto o admiración.

13.Apuntarlas= Señalarlas, indicarlas, mencionarlas.

14.Precario= Inseguro, inestable, arduo.

15.Grotesco= Ridículo, extravagante, absurdo.

16.Zares, káiseres, constantinos= Transformación en comunes de los nombres propios de los reyes o de sus títulos.

17.Guiñapos= Trapos rotos, jirones de tela.



jueves, 24 de enero de 2013

EL PORVENIR DEL VERSO METRICO




EL PORVENIR DEL VERSO METRICO
(Artículo de 1918) 



      Ahora, en estos días de universal agitación en que tantas cosas se renuevan, no estaría mal que pensásemos y debatiésemos serenamente la interesante cuestión de si debe o no debe seguirse teniendo al verso métrico, a la llamada forma poética, como una seria y refinada modalidad o expresión artística.
     Por lo que a mí toca, declaro que empecé por ser un gran aficionado a ellos --a los versos-- y que más de una vez caí en la tentación de hacerlos; pero cada día me convenzo más de que, hoy por hoy, son un verdadero anacronismo, un mero juguete impropio de la madurez de pensamiento a que hemos llegado.
     Antiguamente, en los tiempos heroicos,  místicos y caballerescos, ciertas emociones, ciertos motivos pasionales y de pensamiento eran cosa tan extraña, tan lejana, tan inaccesible a la ruda sensibilidad y a la tosca imaginación del hombre de entonces, todo exterioridad, que era preciso para comunicarlas, para plasmarlas de modo que no pareciesen ridículas, el hacerlas música, el darles la solemne y enfática resonancia del himno, del poema, de la frase retocada y transfigurada por el metro y por la rima. Todo organismo humano de selección, todo hombre que veía más y sentía mejor que el común de sus semejantes, puesto que no podía hablar, de aquello que veía o que sentía, con sus contemporáneos, porque el nivel cultural de estos era demasiado bajo para que lo comprendiesen, cantaba. Cantaba al principio, en los tiempos del rapsoda, acompañándose materialmente de una lira, laúd, u otro instrumento musical semejante. Y por la música, por el hechizo y solemnidad de la música, alegre o plañidera, era que la tosca red nerviosa del oyente llegaba a vibrar. Después, ya no fue necesario el acompañamiento material de un instrumento, pues a la música de éste sucedió la rima, y poco a poco, a medida que se hacía más amplia la visión del hombre, el verso fue emancipándose más de este elemento de la música y acercándose a la palabra hablada. Hoy, por fin, con Whitman, con Verhaeren, con los versolibristas de ambos continentes, vemos que el verso a alcanzado el límite máximo de la emancipación. Se ha emancipado de toda traba, del metro, de la rima, de la ornamentación retórica y del énfasis, y sólo aspira a una musicalidad interior, que radica más bien en la idea, en el motivo, que en la frase. El verso, pues, se ha espiritualizado, ha dejado de impresionar el oído para ir derecho al alma y sacudirla. Pero al llegar a este grado de elevación, al culminar en esta cima de espiritualización, ¿cómo escapar a la idea de que ésto mismo, que parece libertarle y depurarle de toda broza, lo ha conducido fatalmente a la muerte? Si ya no necesita ni de la ornamentación retórica, ni del énfasis declamatorio, ni de la musicalidad exterior que le suministraban el metro y la rima, si se ha purificado tanto que ya no necesita de ningún artificio para cumplir su objeto, ¿qué diferencia esencial es posible encontrar entre el verso y la prosa? Aunque parecía que la prosa estaba abajo, en la zona de lo concreto y de lo pesado, el caso es que, a medida que hemos ido ascendiendo en la evolución poética, nos hemos ido acercando sin saberlo a la prosa y ya hoy no hay fronteras entre ambas formas de arte y ambas constituyen una sola cosa. ¿Qué son al fin y al cabo todas las bellas artes? Medios de expresión, caminos que escoge el espíritu humano para abrirle paso a su ansia de comunicación, a su fiebre de realización. ¿Y qué matiz del pensamiento y qué temblor del sentimiento no caben hoy dentro de la prosa? ¿Qué de extraño tiene, pues, que el verso se haya hecho prosa, o más bien, que la prosa haya ido extendiendo su zona de influencia hasta abarcar el verso? ¿Qué de extraño tiene que para el hombre de hoy, cerebral, maduro, evolucionado en su sensibilidad y en su pensamiento hasta Ibsen, hasta Anatole France, hasta Shaw, haya perdido el verso su prestigio de antes, quedando poco a poco reducido a la categoría de mero juguete con que todavía se entretienen los que, no teniendo nada grande, ningún mensaje nuevo que decirle a la humanidad, se consagran a la tarea pueril de limar frases y buscar concordancias y armonías de orquestación para seguir cantando cosas viejas y obvias, como la hermosura de los ojos de la amada, o la obscuridad de la noche, o la atracción de los abismos, o la fatalidad de la muerte, o la melancolía de las despedidas, o de la primera cana de los treinta años? ¿Qué espíritu selecto y grande de hoy, sacudido de ansia de expresión, ansia que no pueden sentir sino los que vienen a pelear, a reformar, a quemar con los rayos de una nueva verdad, apela al verso, al renglón corto y a la frase pulida, rítmica y melódica del verso? Nadie, nadie que represente un paso más en la evolución humana, en la escala de valores psicológicos, nadie que sea artista, y artista no es en realidad sino el creador, o sea el explorador, el que excava el misterio, lo ignoto, la noche del enigma universal para extraer algo no conocido o presentido antes que él; nadie que sea verdadero artista hoy le comunica su secreto al verso, que le obliga a vencer mil dificultades de mera técnica, de mero artificio, y que desvía, cuando no debilita, su fuerza de expresión. El verdadero creador tiene impaciencia, furor de comunicación, de irradiación de su verdad. Y lejos de detenerse a componer y retocar y a adornar su instrumento de expresión que es el lenguaje, sólo quiere limpiarle, desnudarle de toda ornamentación, volverle tan sencillo, tan agudo, tan certero como la punta de un puñal.Todo el que tiene algo que decir no se preocupa en escoger ésta o aquella forma de decir, sino que lo que quiere es escoger el camino más recto, el más corto, el más libre de dificultades para llevar su mensaje, y de ahí viene que, no sólo se ha desechado el verso, sino que también la prosa arquitectural de antes se ha aligerado, se ha desceñido sus vestiduras galanas y cada día se hace más sencilla, esto es, más intensa, más rápida y directa la comunicación espiritual entre el creador y el oyente.
     ¿Que hay hombres notables que todavía hablan en verso? Sí; lo mismo que hay todavía, aquí y allá, hombres románticos que se baten a la usanza caballeresca, lo cual no prueba que estemos todavía en la edad caballeresca. Quedan, sí, y quedarán por mucho tiempo hombres que canten sus ideas y emociones, pero es lo cierto que la edad del poeta en verso métrico está pasando ya. La humanidad está vieja, y los versos de antes le van pareciendo cosa de juguete demasiado insípida, demasiado infantil.




VOCABULARIO



  1.Anacronismo= Cosa impropia de las costumbres o ideas de una época. 

  2.Ruda= Tosca, burda, rudimentaria, sin pulimento.
  
 3.Tosca= Inculta, sin pulimento ni enseñanza.
  
 4.De selección= De condiciones superiores.

 5.Rapsoda= Persona que en la Grecia antigua iba de pueblo en pueblo cantando trozos de poesía.

  6.Lira= Instrumento musical antiguo de varias cuerdas.

  7.Laúd= Instrumento músical de cuerdas.

  8.Hechizo= Dícese de lo que cautiva, suspende, embelesa.

  9.Plañidera= Llorosa y lastimera.

10.Broza= Conjunto de cosas inútiles que se dicen de palabra o por escrito.

11.Ornamentación retórica= Uso de lenguaje rebuscado para embellecer la expresión.

12.Pueril= Cosa de niños, trivial, sin importancia.

13.Arquitectural= Muy ostentosa y complicada.

14.Aligerado= Que se ha hecho menos compleja.

15.Desceñido= Que se ha despojado de alguna cosa.

16.Galanas= Bien adornadas.



miércoles, 9 de enero de 2013

REPLICA A UNA CARTA DE A. PEREZ PIERRET



REPLICA A UNA CARTA DE A. PEREZ PIERRET
(Fragmento del artículo de 1917 Réplica a una Carta de A. Pérez Pierret)

                                                                                            
                                                            Noviembre 2 de 1917
                                                            New York                    

"Sr, D. Nemesio R. Canales,
San Juan, P.R.
Mi querido amigo:
     Ya te irás enterando que ví más claro que Guerra lo del desastre en Europa. Detrás de los cañones hay dos civilizaciones que luchan, y es natural que venza la que la necesidad ha hecho más sabia. En la nueva orientación el individualismo desaparece y queda el colectivismo, es decir, el socialismo derivado del imperialismo, después de desaparecer el imperialismo, pero quedando la base de la concentración en la unidad. Es el sistema planetario, en el que desaparecen los universales, y la división del trabajo sustituye a la originalidad."
     "En un principio tendremos el Centro en el Estado, en la Nación, pero más tarde se desintegrará el Todo dentro de la unidad de la civilización y quedará el Centro en el municipio, planetas girando alrededor de un parlamento de la Humanidad, Centro superior del sistema. Los ferrocarriles y los navíos han borrado y borrarán por completo la indumentaria y las costumbres distintas, quedando solamente las pequeñas diferencias de clima y suelo, es decir, han matado el individualismo de la región; los aeroplanos matarán la frontera, es decir, el individualismo de la nación. Todos los hombres pensando lo mismo, todos los hombres vistiendo lo mismo, todos los hombres sintiendo lo mismo, y la poesía a nuestro modo de hombres cerca del mono tendrá que desaparecer y nosotros con ella, porque nuestro sentido estético está fundamentado en la variedad, en la individualidad y el mundo tiende a la unidad, a la colectividad."
     "Tendremos en puerta un mundo negro que no seduce. Sancho ha vencido. Tenemos en puerta la caída de Inglaterra, porque representa la confederación a través de los mares, que es un futuro lejano, y tenemos en puerta la victoria de los Estados Unidos de América y de los Estados Unidos de Europa, porque representa la confederación a través de las fronteras que es el futuro próximo."
     "La libertad individual será restringida bárbaramente para que pueda haber libertad colectiva, y no habrá clases, pero sí escalafones y se pagarán muy caro las monstruosidades, último refugio de la individualidad en decadencia. No tengo que advertirte que la monstruosidad se adquirirá dentro de la división del trabajo, limitándose el plano de acción y de pensamiento hasta tal punto que nadie tendrá la genialidad para la síntesis, perdidos en los detalles del análisis. La síntesis será obra colectiva, de varios. El genio era síntesis de antes, pero en lo futuro no bastará el genio, porque la Humanidad comienza a entrar en la Naturaleza y muy adentro."
     "Te voy a poner un ejemplo. Yo estoy enfermo y voy a ver a los hermanos Mayo. Estos doctores que vislumbran a fuerza de especialismo la civilización del futuro están rodeados de químicos, de patólogos, de bacteriólogos, de electricistas, de manipuladores, de expertos en rayos X. Estos doctores son la oficina central de complicados análisis hechos en una casi perfecta división de trabajo y llegan a la síntesis en virtud del trabajo colectivo anterior que no serían capaces de verificar. El diagnóstico es individual, es desde la cumbre, pero la cumbre ha sido formada previamente. Estos señores doctores por lo tanto no necesitan tener genialidad, lo que necesitan tener es método, pero el resultado es superior a la del médico genio."
     "En lo futuro el trabajo será siempre así. Es el futuro de los hombres de método, es el futuro de los sajones, de los pueblos fríos del norte."
     "Del imperialismo que inventó la aristocracia pasaremos al socialismo que copió la democracia, del trust que inventó el egoismo pasaremos al control de las riquezas por el Estado, que copió la justicia, que es cosa de un instante de vida, y que está sometida, a la supervivencia del más apto, que no es tampoco el mejor, sino el que mejor se acomoda al ambiente de un instante de vida."
                                                            
                                                            Antonio Pérez Pierret                        

                                                                                                                                                           


     Hago traición a mi querido amigo trayendo aquí los párrafos de la carta que preceden, porque, en mi afán de acumular cosas interesantes en mi periódico, no he podido sustraerme a la tentación de ofrecer a los lectores inteligentes el copioso raudal de ideas que, burla burlando, en carta escrita al correr de la maquinilla, fluye del cerebro agilísimo de Antonio Pérez Pierret. Y además... he querido valerme de la ocasión para propinar impunemente al fraternal compañero ausente unos cuantos garrotazos que merece por las brillantes, por las geniales barbaridades que se complace en endilgarme.
     ¿Quién le ha dicho a usted... quién te ha dicho a tí, mi insensato amigo, que el mundo camina a la ruina de las fuertes individualidades y al apagamiento definitivo del misterioso foco mental sintético del genio? Si es al revés, si es todo lo contrario, si es a través de la multiplicación de las especialidades --unos hombres haciendo ésto, otros aquello, y otros lo de más allá-- es como más facilidades tendrá el instinto creador del genio para abarcar el conjunto, la colección completa de los detalles, de las especificaciones múltiples hechas por el enjambre humano, y remontarse desde ellas a las grandes, luminosas y fecundas concepciones. Antes, cuando la división del trabajo estaba todavía en ciernes, los genios, los videntes, tenían doble labor; la labor paciente, impropia de ellos, de irse enterando, de pasar primero por sobre un maremagnun de pesados materiales de pura información, para luego atreverse a generalizar, a echar la red en el mar de lo ignoto y robarle al misterio una realidad más. Mientras que hoy la multiplicidad y diversidad crecientes de los que exploran lo obvio, lo sujeto a comprobación inmediata, releva al genio de la cachazuda búsqueda y de la asimilación enfadosa de este amontonamiento de cosas menudas de segunda mano, pues le suministra hecho el estudio o averiguación que antes tenía que hacer él mismo, y le deja las alas completamente sueltas para volar.
     Y no es que yo niegue, mi queridísimo pero maromerísimo amigo, no es que yo niegue que vamos marchando, más a prisa de lo que les parece a muchos, a ese colectivismo social y total, y fatal, de que hablas. Al contrario, yo espero, y creo, que cada cañonazo que se dispara en Europa es un salto hacia ese nuevo tipo de mecanismo social. Pero en ese colectivismo no veo el triunfo de la mediocridad, y la horrenda nivelación y uniformidad de valores que nos pinta mi amigo, sino, muy al contrario, de ese colectivismo, de orden político y económico, pienso que ha de salir la libertad que no tenemos hoy, y donde quiera que hay libertad hay individualidad. Lo que se nos va a nivelar es el estómago, para que no estén unos pocos ahítos --como tú-- mientras otros, por carecer de todo --como yo-- acaban por no soñar en otra cosa que en el hallazgo de un hueso que roer.
     Eso es lo que sucederá: todos tendremos igualdad de medios de allegar comida; todos tendremos igualdad de medios de expresión política--y gracias a este acuartelamiento general de estómagos y de votos, dejaremos de ser las sabandijas esclavas y hambrientas de hoy, para ser hombres de veras y diversificarnos e individualizarnos hasta más no poder. Colectivismo, para trabajar, para repartirnos por iguales partes las faenas conducentes al aseguramiento de una producción constante y copiosa que llegue a todas partes, de igual manera que hoy nos repartimos los dolores y peligros de la guerra. Pero ¿hemos de ser mañana, por el trabajo de todos a beneficio de todos, menos libres que hoy, en que la tarea está tan torpemente y tan horrendamente repartida que a un lado está el ejército inmenso de los que trabajan sin descanso y al otro lado el grupo, la docena de parásitos privilegiados a cuyas manos va a parar todo el beneficio de la labor acumulada del inmenso ejército de parias?
     "Todos los hombres pensando lo mismo, todos los hombres vistiendo lo mismo, todos los hombres hablando lo mismo, todos los hombres sintiendo lo mismo, y la poesía a nuestro modo de hombres cerca del mono tendrá que desaparecer y nosotros con ella, porque nuestro sentido estético está fundamentado en la variedad, en la individualidad, y el mundo tiende a la unidad, a la colectividad." Eso dices, bárbaro, como quien no dice nada, y a mi me falta tiempo para salirte al camino a gritarte que mientes; MIENTES, sí, mi fraternal amigo, como un vil villano que hay siempre dentro de todo mecanismo humano, por selecto y complicado que sea, que se abandona al moho de la inacción. No haces nada, no te inquietas por nada; estás rico, estás gordo, y entretienes los tedios de tu saciedad, de tu esterilidad, fabricando esos absurdos monstruos de la imaginación, de una potente imaginación sacada de quicio por una superalimentación.
     Mientes, sí; ¿qué mayor concentración de fuerzas y especialización de funciones que las que vemos perennemente en la naturaleza? Y, sin embargo, ¿dónde encontrar, cómo concebir una más maravillosa diversidad y deferenciación de tipos, dentro de cada género, de cada especie y de cada familia, que en la misma naturaleza, en el seno de la cual no encontraremos nunca dos rostros humanos iguales y donde hasta las manos tienen una fisonomía especial y distinta, no ya de especie a especie, sino de individuo a individuo? ¡Qué disparate! Si es ahora, ahora que tan cerca estamos del colectivismo ese con que sueñas, que más relucen y deslumbran y se imponen las fuertes unidades, los tipos selectos para la acción o para el pensamiento.
     "Tenemos en puerta", dices, "un mundo negro que no me seduce. Sancho ha vencido." Mentira. Ni tenemos en puerta un mundo más negro, sino más claro, muchísimo más claro que el anterior, ni Sancho ha vencido, sino que está siendo acorralado diariamente. ¡Qué va, hombre de Dios, qué va a vencer Sancho, si Sancho es el hidrópico y elefántico vientre del señor feudal de hoy, y este señor está expirando!
     "La libertad individual será restringida bárbaramente para que pueda haber libertad colectiva..." Mentira otra vez. No tiene que restringirse nada para buscar libertad colectiva, por la sencilla razón de que la libertad colectiva ya la hay. Las naciones, salvo aquellas pequeñas que están intervenidas, son hoy independientes, soberanas, completamente libres. ¿A qué, pues, salir a buscar lo que ya se tiene? Lo otro, lo de la libertad individual es lo que falta hoy, a causa de la esclavitud proletaria del mayor número, y eso es lo que se buscará, y eso es lo que vendrá por mediación del socialismo. ¿Tu no eres socialista, amigo mío?  ¿No crees, no admites en tu carta, al referirte al socialismo, que le ves venir? Pues precisamente viene a socializar la riqueza o sea, a librarnos a todos, a los ricos y a los pobres, de la bárbara presión de la riqueza, y una vez emancipados de esa opresión, ya no habrá trabas para el desenvolvimiento de la personalidad de cada cual..
     Y termino. Ya ésto va largo. Ya ves como he convertido tu carta en materia periodística. De tu carne adiposa y estéril de desocupado y de saciado, he cortado una rebanada y me la he comido. Sé que eres comprensivo y que te alegrarás de la paliza de realista que le he dado a tu fofo pesimismo de parásito. De parásito consciente que le busca disculpas a su fuga de toda aviación en zonas superiores, para fingirse cómodo y a gusto en la modorra ahita, plebeya y resoplante, de un vulgar Falstaff.




VOCABULARIO




  1.A. Pérez Pierret= Antonio Pérez Pierret (1885-1937)= Abogado y literato puertorriqueño; una de las figuras de más alto relieve artístico del movimiento modernista hispanoamericano. Fue uno de los amigos íntimos de Nemesio R. Canales.

  2.Guerra= Miguel Guerra Mondragón (1880-1947)= Abogado, político y literato. Fue, junto a Nemesio R. Canales, miembro de la Cámara de Delegados. Junto a Nemesio y Luis Lloréns Torres funda la Revista de las Antillas, baluarte del movimiento modernista en la isla.

  3.En puerta= En puertas= A punto de ocurrir.

  4.Burla burlando= Disimuladamente o como quien no quiere la cosa.

  5.En ciernes= Estar en sus principios.

  6.Ignoto= No conocido ni descubierto.

  7.Cachazuda= Se dice de las cosas muy lentas.

  8.Fatal= Inevitable.

  9.Ahítos= Saciados, hartos.

10.Parias= Personas excluidas de las ventajas de que gozan las demás por ser consideradas inferiores.

11.Moho= Hallarse ocioso o parado.

12.Adiposa= Llena de grasa o gordura.

13.Fofo= Insustancial, fútil, vacuo.

14.Modorra= Aturdimiento, adormecimiento, insensibilidad.

15.Falstaff= John Falstaff= Personaje de ficción creado por William Shakespeare mezcla de cómico y bribón.