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viernes, 22 de julio de 2016

EL BLOQUEO RUSO






EL BLOQUEO RUSO
(Artículo de 1920)



     En el momento mismo en que se daba por seguro que los gobiernos de Inglaterra y Francia iban a emprender por fin operaciones militares en grande escala contra los bolsheviques para atajar a éstos en su incesante avance hacia el Asia y hacia la Europa occidental, y, cuando ya se relamían de gusto los reaccionarios ante la perspectiva de la gran carnicería de "bolshes" que se les iba de nuevo a servir, he ahí que el cable nos pone los pelos de punta, dándonos a boca de jarro el tiro de gracia con la despampanante noticia de que lo que habían resuelto los generales y estadistas aliados reunidos en París (italianos, franceses e ingleses) era nada menos que el levantamiento inmediato del bloqueo de Rusia.
     Y como no hacía ni un mes que el gran Clemenceau había afirmado en la Cámara, con olímpica arrogancia, que, lejos de pactar con los Rojos, la Entente estaba más resuelta que nunca a proseguir su política combatiéndoles a sangre y fuego, y que se había acordado rodearles de un verdadero cordón sanitario hasta lograr su aniquilamiento, el asombro de las gentes --sobre todo esa sana y simple buena gente que se alimenta de lo que les da a tragar diariamente la prensa "respetable"-- llegó al colmo. ¡Cómo! ¿esa gente de París y de Londres que dirige los asuntos mundiales está loca, que así, de golpe y porrazo, adopta en menos de un mes dos actitudes completamente contradictorias en asunto tan trascendental para el mundo?  --se oía preguntar.
     Y la verdad es que no se explican estos saltos, estos bailoteos, todo ese conjunto de renuncios, cambios de frente, subidas y bajadas en los asuntos más vitales, más esenciales al equilibrio y reconstrucción del mundo, que ha caracterizado la labor de los Grandes Cuatro, o Tres o Cinco.
     Si lo que dicen ahora de que el bloqueo se levanta por razones de humanidad para con el pueblo ruso es verdad ¿cómo se entiende que esas mismas razones de humanidad nada pesaron cuando se trató de establecer el feroz cinturón de hierro candente, y de mantenerle realizando su siniestra obra asesina por más de año y medio después de la guerra?
     ¡Humanidad!... Con la India, Afganistán, Persia y Turquía amenazados de arder en la hoguera bolshevique, y con todos los expertos del mundo clamando por una urgente rectificación de la política que privaba a Europa del inmenso granero de Rusia, esta tardía invocación de humanidad se parece mucho a la actitud del gallego del cuento, que, habiendo caído debajo, gritaba a los transeúntes: ¡Quítenmelo, que lo mato!
     Es, amigos, que los papeles se han trocado. Los últimos de ayer son los primeros de hoy. ¿Quién tiene hoy en ninguna parte del mundo un ejército que se pueda medir en fuerza numérica, y en eléctrica impulsión de entusiasmos, y en lo inteligente y firme de la dirección, con el ejército de los "descamisados" bolsheviques? ¿Y quién tiene hoy, detrás de ese ejército, una fuerza tan compacta y formidable de masas obreras contentas y en perenne función productora --sin huelgas ni "lockouts", ni disturbios sindicalistas de clase alguna-- como la que posee la Rusia de hoy? ¿Y qué nación del mundo posee hoy (ahí están los grandes economistas, que no me dejarán mentir) la excepcional potencialidad de crédito y moneda circulante que le dan a Rusia sus enormes recursos naturales y sus industrias y sus bancos, todo eso manejado por y para la nación?
     De modo que eso de hacer la paz con los Soviets --que ayer hubiera podido parecer medida de previsión, y de un alto sentido democrático y humanitarista-- hoy día es medida impuesta a pura fuerza por el más elemental de los instintos, por el instinto de la propia conservación, que es humanidad también, pero... para con el número uno. De ahí que Inglaterra, que es entre todas las grandes potencias la más realista, la que ve más lejos en trifulcas internacionales de índole peligrosa, e Italia, que hoy día tiene al frente de su gobierno hombres de cuño mental infinitamente superior a sus Orlandos y Soninos de ayer, acabaron por echar a un rincón los métodos viejos de los Churchill y Clemenceau, y abrieron, por fin, a la hambrienta y desesperada Europa los puertos de Rusia.
     --Pero esto no significa sino establecimiento de relaciones comerciales, y en manera alguna reconocimiento de las Soviets y relaciones diplomáticas con ellas-- dijeron los grandes oráculos del Consejo Supremo.
     ¡Claro está! Es bueno tratar de dejar esa salvedad, esta puertecita abierta, por si acaso vuelve a soplar por ahí otro vientecito antibolshevique, otra aventurilla czarista por el estilo de las ¡ay! tan tristemente y tan ruidosamente malogradas de Yudenitch, Koltchack, Denikin...; caso en que bien se podría ensayar lo que se hizo en el asuntito de Prinkipo, un cambio en redondo que permita volver a las andadas, y apelar de nuevo a las bayonetas, tanques y bloqueos de que se ha venido sirviendo en sus evangélicas propagandas la sacrosanta "democracia" aliada. Pero ha llovido mucho ya desde lo de Prinkipo, y ahora son precisamente ellos, los arrugados señores de la diplomacia secreta que manejaban y aún manejan el cotarro desde Versalles, los que no han de tardar en comprender que las mismas relaciones comerciales --más urgentemente necesitadas en Europa que en Rusia-- imponen de un modo fatal el establecimiento de relaciones diplomáticas y el reconocimiento pleno del Gobierno Rojo.
     Es triste, es patético, que estos sapientes y omnipotentes señores tengan que doblar el lomo y tragarse el agua misma que ensuciaron ayer, pero así lo quiere y así lo manda ese espíritu universal de renovación que viene hace tiempo arreglando las cosas desarregladas allá en Versalles.
     Hay una voz que grita incesantemente en el corazón de todos los hombres: ¡Uníos!... Y contra el divino imperio de esa voz no hay Grades Cuatro, ni Grandes Cinco, ni Grandes... Veine Mil que logren nada en el sentido de separar y desunir...
     La suerte está echada. Un nuevo César, el verdadero, el grande, el bueno, el César del nuevo espíritu colectivista, opuesto al viejo espíritu capitalista, acaba de pasar el Rubicón.




VOCABULARIO



  1.A boca de jarro= A bocajarro= A quemarropa.

  2.Despampanante= Sorprendente, imprevista, inesperada.

 3.Clemenceau= Georges Benjamin Clemenceau (1841-1929)= Médico, periodista y político francés que alcanzó el cargo de primer ministro de su país.

  4.Rojos= Bolsheviques.

  5.Entente= Tratado de no agresión firmado por Francia e Inglaterra en 1904 al que se sumó Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial.

  6.A sangre y fuego= Con todo rigor, sin dar cuartel.

  7.Cordón sanitario= Transferencia de sentido de un bloqueo para impedir la transmisión de una enfermedad, a un bloqueo militar para aniquilar a un grupo.

  8.De golpe y porrazo= Precipitadamente, sin reflexión ni meditación.

  9.Renuncios= Mentira o contradicción en que se sorprende a alguien.

 10.Grandes Cuatro...= Conocido también como Grandes Tres, sus miembros: Woodrow Wilson (EEUU), Lloyd George (Reino Unido), Georges Clemeceau (Francia) y Francesco Nitti (Italia).

11.Lockouts= Cierres patronales.

12.Para con el número uno= Para con uno mismo.

13.Orlandos= Vittorio Emanuelle Orlando (1860-1952)= Presidente del Consejo de Ministros de Italia de 1917 a 1919.

14.Sonninos= Sidney Sonnino (1847-1922)= Prsidente del Consejo de Ministros de Italia de 1909 a 1910.

15.Churchill= Sir Winston Leonard Spencer-Churchill (1874-1965)= Político y estadista británico.

16.Salvedad= Razonamiento que se emplea como excusa o limitación de lo que se va a decir o hacer.

17.Yudenitch= Nicolái Nicoláyevich Yudénich (1862-1933)= Militar ruso, uno de los líderes del Movimiento Blanco durante la Guerra Civil Rusa. Dirigió las fuerzas antibolsheviques del Báltico y comandó sin éxito un avance sobre Petrogrado (hoy San Petersburgo) con el apoyo británico.

18. Koltchack= Aleksandr Vasilievich Koltchack (1874-1920)= Militar ruso, caudillo del movimiento antibolshevique conocido como Movimiento Blanco durante la Guerra Civil Rusa que dirigió en Siberia un gobierno opuesto al de Lenín desde noviembre de 1918 a febrero de 1920.

19.Denikin= Antón Ivánovich Denikin (1872-1947)= Militar ruso, fue uno de los principales líderes del contrarrevolucionario Movimiento Blanco.

20.Prinkipo= Conocida actualmente como Büyükada es la más grande de las 9 islas del mar de Mármara en las costas de Turquía.

21.Cotarro= Colectividad en estado de inquietud o agitación.

22.Fatal= Inevitable, improrrogable, ineludible.

23.Gobierno Rojo= El gobierno de Rusia.

24.Doblar el lomo= Agachar el lomo= Humillarse.

25.La suerte está echada (Alea jacta est)= Es una expresión atribuida a Julio César en el momento de cruzar el río Rubicón entre Italia y la Galia Itálica. La frase implica dar un paso irrevocable o que se ha pasado un punto de no retorno.







martes, 12 de julio de 2016

EL MOMENTO POLITICO EN EL MUNDO






EL MOMENTO POLITICO EN EL MUNDO
(Artículo de 1920)



     Las cosas van bien mal, pero... ¡qué bien van las cosas! Con estas palabras de apariencia paradójica --todo cuanto ocurre hoy día tiene apariencia paradójica-- podría hacerse el resumen de este momento político del mundo.
     Con una crisis tremenda en los cambios; con la libra esterlina bajando, según los últimos cables, hasta no valer sino poco más de tres dólares; con las más ricas naciones de Europa obligadas a confesar que no tienen ni dinero crédito para proveerse de las innumerables cosas que urgentemente necesitan del mercado de los Estados Unidos; con los más reputados hacendistas declarando a voz en cuello que la postración económica del mundo, en vez de presentar síntomas de mejoramiento, los presenta de un fulminante empeoramiento, hasta el punto de que estiman que los más heroicos e inteligentes remedios no bastarán a conjurar del todo el peligro de una bancarrota general; con el rápido, desconcertante y total desquiciamiento de todo cuanto dejaron hecho los arúspices del tristemente célebre Consejo de los Tres y de los Cuatro... todo cuanto se diga es poco para pintar la angustia y el pánico que se va apoderando de los que creyeron en la eficacia maravillosa de los arreglos y zurcidos del Tratado de Versalles.
     Ya no es la voz de los extremistas, de los radicales, la que señala el peligro y habla en tono iracundo de los desaciertos monstruosos, de las torpezas criminales que han ido preparando este caos, sino la voz de los mismos economistas de cuño tradicional y de los más mesurados representantes políticos del sistema actual, la que se oye a diario clamando por un cambio de rumbo que, ya que no evite, atenúe al menos la catástrofe económico-social que estiman inminente.
     Mirando, pues, las cosas con criterio de hombres de tradición, aferrados a las viejas normas del capitalismo, el cuadro no puede ser más pavoroso. Pero a medida que de tal ángulo se descubren perspectivas más sombrías, desde el ángulo opuesto, desde el punto de vista de los que abogamos por un nuevo orden, todo cuanto abarca la mirada es nuncio seguro de que marchamos velozmente a la catástrofe, sí, pero a una catástrofe necesaria y saludable, por cuanto ella significa la suprema caída del monstruo del feudalismo capitalista y el advenimiento de un sistema social que acabe para siempre con el tipo de civilización sórdida y rapaz en cuyo vientre putrefacto se agazaparon siempre la guerra y el hambre.




VOCABULARIO




  1.Hacendistas= Personas versadas en la administración o en la doctrina de la Hacienda pública.

  2.Conjurar= Alejar, eludir, evitar.

  3.Arúspices= Pronosticadores, adivinadores, profetas.

  4.Consejo de los Tres= Conocido también como Consejo Supremo, sus miembros: Woodrow Wilson (EEUU), Lloyd George (Reino Unido) y Georges Clemenceau (Francia).

  5.Arreglos y zurcidos= Componendas, chanchullos, confabulaciones.

  6.Nuncio= Indicio, anuncio o señal.

  7.Sórdida= Injusta, malvada, inicua.

  8.Se agazaparon= Que estuvieron al acecho.






sábado, 2 de julio de 2016

LA SITUACION






LA SITUACION
(Artículo de 1919)



     Este último período de treinta días que vamos a tratar de reseñar, presenta una calma relativa. Podría decirse que nada ha cambiado, ni para bien ni para mal, si no fuera porque la experiencia enseña que el síntoma peor de un enfermo grave es la inalterabilidad del mal, la aparente suspensión de la enfermedad. Y de que el mundo está enfermo de gravedad, no hay doctor Panglos que se atreva a dudar. 
     La calma viene, precisamente, no de haberse llegado a dar con el remedio, sino de todo lo contrario, de que el enfermo sigue en estado de postración, atentamente vigilado, eso sí, por los trasnochados médicos de cabecera que, como sucede casi siempre con los médicos de cabecera, ni se atreven a intentar nuevo tratamiento, ni tampoco a declararse impotentes, llamando aparte al jefe de la familia --en este caso la señora Opinión Pública-- para aconsejarle modestamente un cambio inmediato de facultativos.
     ¡Pobresitos médicos de cabecera! No se puede dudar de su devoción, de la buena fe y del incansable ardor con que luchan por salvar al enfermo. Tanto el doctor Lloyd George, como el doctor Clemenceau, como el doctor Nitti, como el doctor Wilson, se han pasado los días de turbio en turbio y las noches de claro en claro al lado de la cama, aplicando el termómetro, viéndole la lengua y tomándole el pulso al paciente, y si no han hecho más, si han seguido aplicando impertérritos la misma receta, es porque ellos no conocen otra. ¿Qué culpa tienen ellos de que en su arsenal terapéutico --demasiado viejo-- no haya nada previsto para un caso clínico tan desconcertante? ¿Hay tragedia comparable a la tragedia de un médico especialista de universal reputación que ha llegado a la cama del enfermo aclamado por la familia como el salvador insustituible y que empieza a actuar con tan mala suerte que pasan los días, y los meses, y los años, y lo que diagnosticó como leve se le vuelve grave, y viceversa, y todo se le enreda y complica de tal modo, que acaba por no atreverse a recetar sino belladona, morfina y otros paliativos?
     El enfermo entrará ahora --dijeron-- en un período de reparador reposo, debido a esta sabia combinación (la Liga de Naciones) que hemos inventado. (Aunque la combinación no contenía sino materiales viejos, se esperaba que cambiándoles el nombre de manera que, por ejemplo, lo que se conocía bajo la designación de colonias, se llamase ahora mandato, la droga haría milagros). Y en efecto, a las primeras cucharadas, en lugar del reposo esperado, le reventaron al enfermo veintitrés o más tumores (guerras) que le hicieron poner el grito en el cielo.
    Ese dolor en el costado (la cuestión de Rusia) desaparecerá pronto --en menos de un mes-- con este emoliente maravilloso (el bloqueo) y estas sanguijuelas (Koltchack, Denikine, Yudenitch)... Y en efecto, lejos de desaparecer el dolor, se ha extendido y agravado tanto, que hasta las sanguijuelas han salido huyendo y hay temor de que otras regiones (las del Asia) que parecían sanas, se contaminen.
     Todo, en fin y en serio, lo que se ha venido hasta ahora ensayando ha tenido el mismo lamentable resultado. Ahí está el Austria, por un lado conminada al pago de cantidades enormes, y por otro lado ofreciéndose a los ojos del mismo Consejo Supremo en un cuadro tan pavoroso de miseria y hambre, que no ha habido más remedio que olvidar su deuda para no pensar sino en socorrerla con una limosna de víveres, que por más liberal que sea sólo servirá para aliviarla de momento, ya que la desesperada situación de la descoyuntada Austria viene de habérsele privado, en virtud de la previsora política del Consejo, de todos sus medios de vida agrícolas e industriales.
     Ahí están las horribles matanzas de judíos, perpetradas por los ahijados, por los polacos, los rumanos, los cosacos, y en general, por los mismos elementos "buenos" a quienes se ha confiado la misión sacrosanta de acabar con los "malos", con los bolsheviques. De manera tan escandalosa se han venido dedicando últimamente los "escogidos", los "buenos", a su "sport" de exterminar judíos, que hasta el mismo Consejo Supremo se ha visto en la necesidad de darse por enterado y de despachar para el teatro de los acontecimientos una comisión más (o misión) investigadora --recurso clásico que tiene siempre una maravillosa eficacia... para dejar las cosas en el mismo estado. ¿Quién no sabe que estas matanzas de judíos vienen de las bajas pasiones del odio, soliviantadas por el viento guerrero que sopla en estos pueblos, y que este viento guerrero viene a su vez de la "clarividente" política del Gran Consejo, que, con el ejemplo de los pueblos grandes, ha inflamado las ambiciones nacionalistas y las rivalidades de los chicos, cuando no ha sido el mismo Consejo Supremo quien los ha armado en guerra en su afán de improvisar ejércitos contra su eterno fantasma, el bolshevismo?
     Ahí está Rusia, que, a pesar del tiempo transcurrido desde el armisticio que puso fin a la guerra mundial, continúa siendo una cuestión "a resolver" para los atolondrados doctores de cabecera, ninguno de los cuales se ha decidido todavía a adoptar, resueltamente y públicamente, una línea clara de conducta en esta cuestión. ¿Puede darse nada más inaudito que el espectáculo que ofecen estos directores de las potencias más grandes de la tierra tejiendo y destejiendo sin cesar, por un lado interviniendo con toda clase de formidables recursos de mar y tierra, y por otro lado dando a entender a sus pueblos respectivos que se han lavado las manos como Pilatos y ni siquiera atreviéndose, o bien a declarar la guerra abiertamente al pueblo de las Soviets, o bien a aceptar la paz que este pueblo les viene ofreciendo desde hace dos años? Ellos mismos confiesan que sin Rusia no hay paz ni equilibrio posible en Europa... pero ahí se están, sin atreverse a nada; ni a pactar, ni a guerrear a plena luz.
     Para quien mire hoy las cosas magnas que preocupan al mundo con un criterio decididamente imperialista y reaccionario, no tiene explicación, ni perdón, el que los grandes Cuatro o Cinco no hayan llevado su campaña contra el bolshevismo a sus límites lógicos, a una declaración de guerra franca seguida de la formidable movilización de todos sus hombres y todos sus barcos contra el común enemigo. Y a los que, por el contrario, se sienten poseídos del fervor democrático --que tanto contribuyó Mr. Wilson a encender-- ¿cómo hallarle atenuantes a la conducta de estos mismos hombres que llamándose demócratas han decretado expediciones militares y bloqueos espantosos contra un pueblo, sin la menor autorización previa de sus propios pueblos y sin ni siquiera la formalidad de una previa proclamación del estado de guerra? Y si se piensa que lo que se combate en Rusia no es más que el cuerpo de doctrina, el conjunto de principios de un sistema nuevo que pugna por encontrar expresión, ¿qué decir entonces de la sangre, del dolor y de las lágrimas que la campaña antibolshevista significa para el mundo? ¿No habíamos quedado en que éramos los paladines de la democracia en el mundo? ¿Y no consiste la esencia de toda democracia en el respeto a las ideas, no importa su índole? Y si es así, ¿por qué combatir con la bayoneta y el cañón la idea bolshevista, en lugar de combatirla con la propaganda y las ideas?
     Ahí está la carestía de víveres. Ahí están los altos precios haciéndose en todas partes más altos día tras día, la falta de moneda circulante en Europa, la falta de crédito, la inacción industrial, la agitación obrera... y el hambre, ¡el hambre! creciendo por momentos, haciéndose de minuto en minuto reina y señora del mundo.
     Pero los médicos de cabecera ni se resuelven a apelar a los grandes remedios, ni tampoco a dejar el sitio vacante para otros médicos más modernos. No tienen programa. No saben a qué atenerse. Contra los altos precios, pusieron en vigor, en todas partes y casi a la misma hora, la misma formulita inocente: leyes penales en que se define y castiga el delito de especulación o logrerismo. Pero, después de las leyes, los precios han seguido "sin novedad"; al contrario, subiendo más y más. Y lo que aconteció con los precios acontece con todo lo demás. Y aunque se pronuncien discursos y más discursos el remedio no viene.
     ¿Se quiere una prueba más terminante de que todo nuestro sistema capitalista de hoy está en crisis definitiva? Para que la vida se abarate de nuevo, para "humanizar" los precios de las cosas necesarias, y en general, para salir de la situación de angustia en que viven todas las clases, a excepción de las muy de arriba, todo el mundo conviene, y Pero Grullo también, en que es urgente aumentar la producción. Pero, para aumentar la producción, se necesitan dos elementos esenciales: Capital y Trabajo. Y estos dos elementos, Capital y Trabajo, están enredados en una guerra a muerte. Los graves doctores siguen recetando su eterno paliativo: armonía entre el Capital y el Trabajo. Que es lo mismo que decir: muchachos, Capital y Trabajo, dense un abrazo de hermanos y pónganse a trabajar en paz, en beneficio de la sociedad, de la humanidad de que forman parte. Esta es la fórmula, la única que tienen en cartera los Clemenceau, los Lloyd George, y demás compañeros. Pero la fórmula se ha ensayado... y no da resultado, porque lo impide el mismo sistema político social bajo el cual vivimos. Este sistema es el de trabajar, no para el beneficio público, no para el bien de la comunidad, sino para el beneficio y negocio exclusivo de cada cual. Tanto el capitalista como el obrero son fieles al "sacrosanto" principio individualista del sistema que nos rige actualmente, tratando cada cual de sacar la mejor tajada. Y si antes podía haber armonía entre don Juan capitalista y Pedro trabajador, era porque mientras las ambiciones de don Juan eran ilimitadas, las de Pedro cabían en un dedal, pues se limitaban a la ración diaria para el mero subsistir. Pero... pasan los tiempos, el mismo don Juan comete la simpleza de contribuir con su dinero a que Pedro vaya a la escuela, y abra los ojos, y vea, y aspire, y le nazcan alas en el alma de ensueño y de ambición... ¡y adiós mi dinero! Ya Pedro cada vez que se dobla a trabajar, en el taller o en la tierra de don Juan, lo hace con la reserva mental de que el día siguiente no se volverá a doblar sin un aumento de paga. Y de la ambición de Pedro se contagia Miguel, y de la de Miguel, Aniceto, Zacarías y José Antonio. Y mientras más regatea y chilla el Capital, más se le encienden los anhelos y las cóleras a los Pedros. Y he ahí por qué está en la naturaleza de las cosas que el gran problema del Capital y el Trabajo, de que dependen todos los demás que actualmente nos abruman hasta casi aplastarnos, carece de solución por el lado de los paliativos tontos de los rancios médicos de cabecera. Esta guerra entre el Capital y el Trabajo, como toda contienda humana provocada por incompatibilidad de tendencias y aspiraciones, no tiene otra solución que la que tuvo la guerra entre Alemania y los aliados: la derrota definitiva para uno de los contendientes. Cualquiera que mire la realidad de hoy no tendrá más remedio que confesar que no cabe otra solución.
     Pues bien, si ello ha de ser así, si es una guerra en que tiene forzosamente que haber derrota definitiva por una parte y victoria definitiva por la otra, ¿no es hora ya de que los directores de los grandes pueblos vayan pensando en abreviar la guerra que tantos trastornos y angustias ocasiona, poniéndose definitivamente del lado que se crea más digno de perdurar y saliendo ya para siempre del funesto sistema de los tanteos, titubeos y paliativos que no hacen más que empeorar a la enferma humanidad y exacerbar sus dolores?
     Una de dos: o salto resuelto hacia atrás, y se le cortan las alas al obrero, cerrándole las escuelas, donde al nutrirle el espíritu le inflan las ambiciones, y a las estatuas de la libertad que hay por el mundo se les quita la antorcha y se les pone en la diestra un garrote, y se echan abajo en masa los derechos individuales y las constituciones... y a la cárcel, bajo la ley marcial, con todo aquel que se permita la más leve insinuación tendiente a establecer el "infame" principio de que no debe haber bizcochos para nadie mientras no haya pan para todos..., o salto resuelto hacia adelante, procediéndose, serena e inteligentemente, a la sustitución del sistema individualista de la competencia y del beneficio privado, que no ha dejado jamás pasar diez años sin una guerra ni un día sin un nuevo cuadro de miseria y degeneración, por el sistema colectivista de la cooperación y del beneficio público que preconizan hoy, unánimemente, los más potentes dínamos del pensamiento en el mundo actual: France, Barbusse, Romain Rolland, Gorki, Russell, Wells, Shaw, Webb, y en general, todas las inteligencias cumbres que se han detenido un momento ante el cuadro espantoso de este charco de cieno y de sangre en que, acosados como alimañas, vivimos los hombres de hoy.




VOCABULARIO




  1.Doctor Panglos= Personaje del "Cándido" de Voltaire, doctor de palabras huecas y explicaciones para todo.

  2.Facultativos= Médicos.

  3.Lloyd George= David Lloyd George (1863-1945)= Primer ministro británico de 1916 a 1922.

  4.Clemenceau= Georges Benjamin Clemenceau (1841-1929)= Médico, periodista y político francés que alcanzó el cargo de primer ministro de su país.

  5.Nitti= Francesco Saverio Nitti (1868-1953)= Presidente del Consejo de Ministros de Italia de 1919 a 1921.

  6.Wilson= Thomas Woodrow Wilson (1856-1924)= Vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos.

  7.De turbio en turbio ... de claro en claro= Préstamo literal --aunque en orden diverso-- del capítulo primero de Don Quijote.

  8.Impertérritos= Impasibles, imperturbables, serenos.

  9.Paliativos= Que mitigan, suavizan o atenúan los síntomas, pero que no curan la enfermedad.

10.Liga de Naciones= "League of Nations"= También conocida como Sociedad de Naciones, fue un organismo internacional creado por el Tratado de Versalles el 28 de junio de 1919 con el propósito de establecer las bases para la paz y la reorganización de las relaciones internacionales. Fue disuelta el 18 de abril de 1946 tras concluir la Segunda Guerra Mundial y sucedida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

11.Koltchack= Aleksandr Vasilievich Koltchack (1874-1920)= Militar ruso, caudillo del movimiento antibolshevique conocido como Movimiento Blanco durante la Guerra Civil Rusa que dirigió en Siberia un gobierno opuesto al de Lenín desde noviembre de 1918 a febrero de 1920.

12.Denikine=Antón Ivánovich Denikin (1872-1947)= Militar ruso, fue uno de los principales líderes del contrarrevolucionario Movimiento Blanco.

13.Yudenitch= Nicolái Nicoláyevich Yudénich (1862-1933)= Militar ruso, uno de los líderes del Movimiento Blanco durante la Guerra Civil Rusa. Dirigió las fuerzas antibolsheviques del Báltico y comandó sin éxito un avance sobre Petrogrado (hoy San Petersburgo) con el apoyo británico.

14.Consejo Supremo= Conocido también como el Consejo de los Tres. Sus miembros: Woodrow Wilson (EEUU), Lloyd George (Reino Unido) y Georges Clemenceau (Francia).

15.Soliviantadas= Instigadas, incitadas, aguijoneadas.

16.Tejiendo y destejiendo= Mudando de resolución en lo emprendido, haciendo y deshaciendo una misma cosa.

17.Al pueblo de las Soviets= Rusia.

18.Mr. Wilson= Thomas Woodrow Wilson (1856-1924)= Vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

19.Logrerismo= Actividad de aquellas personas que procuran lucrarse por cualquier medio.

20.Pero Grullo= Pedro Grullo= Personaje folflórico cuyas expresiones (perogrulladas) son tan evidentes o tan sabidas que resultan triviales.

21.Rancios= Se dice de las personas apegadas a las cosas antiguas.

22.Exacerbar= Agravar o avivar una molestia o una enfermedad.

23.Preconizan= Que promueven o apoyan públicamente.

24.France= Anatole François Thibault (1844-1924)= Escritor francés ganador del Premio Nobel de Literatura en 1921.

25.Barbusse= Henri Barbusse (1873-1935)= Escritor y periodista francés.

26.Romain Rolland (1866-1944= Escritor francés ganador del Premio Nobel de Literatura en 1915.

27.Gorki= Máximo Gorki fue el pseudónimo utilizado por el escritor y político ruso Alekséi Maksímovich Peshkov (1868-1936).

28.Russell= Bertrand Arthur William Russell (1872-1970)= Filósofo y escritor británico ganador del Premio Nobel de Literatura en 1950.

29.Wells= Herbert George Wells (1866-1946)= Escritor, novelista, historiador y filósofo británico.

30.Shaw= George Bernard Shaw (1856-1950)= Escritor irlandés ganador del Premio Nobel de Literatura en 1925.

31.Webb= Sidney James Webb (1859-1947)= Escritor y político británico.






miércoles, 22 de junio de 2016

EL ASUNTO DE FIUME






EL ASUNTO DE FIUME
(Artículo de 1919)



     Los que tenemos el afán de que del mezquino principio nacionalista, engendrador de estúpidas rivalidades, odios y contiendas, se pase pronto al amplio principio universalista --que no ve en las divisiones geográficas más que accidentes de residencia y no mira en el hombre el punto donde nació por azar sino su valor como individuo-- no podemos simpatizar con arrebatos de patriotismo nacionalista de la índole del que indujo últimamente a D'Annunzio a proclamar la anexión de Fiume a Italia, a ciencia y paciencia del gobierno de Italia y de los cejijuntos espantajos del Consejo Supremo. Desde este punto de vista, la epopeya dannunziana en Fiume es sólo un episodio, más o menos pintoresco, del viejo concepto patrioteril de la vida que inflama la brillante imaginación del poeta y, por consiguiente, lo contemplaríamos con la misma indiferencia con que hemos visto las diarias trifulcas que el nacionalismo viene encendiendo en Europa.
     Pero... somos humanos y confesamos que, basta que el incidente de Fiume represente, como parece representar, una mosca más en la venerable nariz del Consejo Supremo, para que nos alegremos de la calaverada bélica de D'Annunzio.
     Juzgando de las cosas con el mismo criterio venterilmente nacionalista que puso en práctica el Gran Consejo, nos parece que ni siquiera en el reparto de despojos ha sabido proceder con equidad el dichoso triunvirato. Al paso que a Inglaterra se le han dado, o permitido, las mejores presas y se ha tratado a Francia con casi la misma liberalidad, a Italia se le ha regateado todo, olvidándose de los inmensos sacrificios que le cuesta la guerra. Mucha manga ancha para los unos y mucho puritanismo para los otros. Ya hemos visto las barrabasadas que se le vienen consintiendo a Rumanía, sólo por la cuenta y razón que les trae su amistad a los zorros del imperialismo francés. Pues bien, puesto que hasta la fecha sólo los actos de fuerza, los hechos consumados, por vandálicos que sean, son los que han reconocido los Faraones, creo que han hecho bien D'Annunzio y los suyos en no hacer caso de las pragmáticas del Consejo. Una vez en Fiume, el Consejo no tendrá más remedio que proceder con ellos con la misma indulgencia que ha mostrado hacia otros actos de fuerza de rumanos, polacos, checoslovacos y demás ahijados o disponerse, por primera vez, a volver por los fueros de su autoridad. Y en este caso, mientras menos políticos italianos influyentes queden del lado del imperialismo (con lentejuelas democráticas) del Consejo, más pronto tendremos al cálido y vibrante pueblo italiano en la acera de enfrente, esto es, en las filas de los pueblos resueltos a ensayar un nuevo tipo de democracia en Europa.





VOCABULARIO




  1.Fiume= Ciudad de Croacia. En 1919, un ejército italiano, bajo las órdenes de Gabriele D'Annunzio ocupó la ciudad estableciéndola como Estado soberano.

  2.D'Annunzio= Gabriele D'Annunzio (1863-1938)= Poeta, dramaturgo, novelista, militar y político italiano.

  3.Consejo Supremo= Conocido también como el Consejo de los Tres. Sus miembros: Woodrow Wilson (EEUU), Lloyd George (Reino Unido) y Georges Clemenceau (Francia).

  4.A ciencia y paciencia= Con el consentimiento o tolerancia de alguien.

  5.Inflama= Que le enardece las pasiones.

  6.Calaverada= Acción propia de persona de poco juicio.

  7.Venterilmente= Se usa despectivamente para indicar los asuntos propios de un ventero.

  8.Barrabasadas= Acciones disparatadas que provocan algún perjuicio.

  9.Pragmáticas= Órdenes emanadas de competente autoridad.

10.Volver por los fueros= Retomar sus poderes.

11.En la acera de enfrente= En el bando, grupo o partido contrarios.






sábado, 11 de junio de 2016

LA VOZ DEL ECUADOR- EL DERECHO AL TRABAJO - EL PEDAZO DE PAN






LA VOZ DEL ECUADOR- EL DERECHO AL TRABAJO - EL PEDAZO DE PAN
(Artículo de 1919)



     Fue una sorpresa muy agradable la que experimentamos al enterarnos de la gallarda actuación de un representante del Ecuador en el Congreso Internacional Obrero que se reunió en Washington el día 29 de octubre. Aunque carecemos aún de información suficiente sobre el asunto --teniendo que atenernos a la muy lacónica del cable-- no hay duda de que al doctor Elizalde, del Ecuador, corresponde el honor de haber planteado ante el Congreso dos cuestiones muy interesantes. La primera de estas cuestiones es la que se refiere a la admisión de algunas naciones que no se sabe por qué misteriosa razón habían quedado tácitamente excluídas de unas deliberaciones en las que por su índole especial podrían, en todo caso, faltar pueblos, pero nunca sobrar. Una de estas naciones excluídas era nada menos que Méjico, único país de esta nuestra retrasada América donde se han dado pasos efectivos en la senda de las verdaderas transformaciones sociales. Parece que al doctor Elizalde se le ha contestado con la especiosa excusa de que Méjico no había solicitado admisión. Pero una mente imparcial no podrá menos de preguntarse con sorpresa si es que los demás países solicitaron previamente tal admisión. Tenemos entendido que no, que todos fueron invitados. Ni a la misma Alemania se dejó en el tintero. Entonces ¿a qué esta actitud de exclusión tan reñida con el espíritu de ecuanimidad y universalidad que debe reinar en un acto así?
     La otra cuestión que ha promovido el representante del Ecuador es nada menos que la del derecho al trabajo, esto es, la garantía extendida a cada individuo por parte de su Gobierno de que nunca carecerá de la oportunidad de conquistarse por medio del trabajo el pan nuestro de cada día. No hay duda de que el Congreso matará esta proposición sin miramientos, con la clase de muerte más fulminante que halle más a mano, porque ya sabemos a qué atenernos en cuanto a los puntos que calza el tal Congreso en materia de verdaderas reformas sociales, pero es bueno que se haya planteado y es muy halagador para Hispano-América que sea un ecuatoriano su propugnador.
     ¿No insisten constantemente los defensores del sanguinario orden social presente, los enemigos de todo avance que tienda a hacer hombres de los que hoy son meros brazos, meros instrumentos de trabajo dedicados al acrecentamiento del capital de otro, en asegurarnos que bajo el actual sistema capitalista todo el que de veras quiere trabajar encuentra siempre donde emplearse y hasta donde ahorrar? Pues si es así que el que no come es porque no trabaja y el que no trabaja es porque no quiere, ¿qué pierde un gobierno en asegurarle a cada quisque, de derecho, lo que ya le asegura de hecho nuestra "providente y excelente" organización social? ¿Qué se pierde con esta garantía adicional totalmente superflua? Al contrario, con la sola oportunidad de quitarles de la boca a los inconformes el argumento terrible de la inacción y el hambtre forzosas para millones de seres humanos, calcúlese lo que ganaría el conservatismo.
     Pero... ya veréis, ya veréis cuán lindamente se va a pique la proposición. Y sin embargo... sin embargo... ¡Asombra y espanta pensar que después de tantos años de una civilización que se proclama cristiana haya todavía millones de hombres por toda la tierra en tal condición de desamparo y miseria que consideren como un bien, como una gran conquista, esto de que se les garantice el derecho a "trabajar" a cambio de un pan. El pedazo de pan, la mísera ración sustentadora, convertida por virtud de la distribución idiota de las energías y rendimientos sociales en la más exclusiva y apremiante de las preocupaciones, en el más extendido y absorbente de los ideales. Los más, precisamente aquellos de cuyo esfuerzo depende la salud y prosperidad del mundo, obligados, como los ratones, como las alimañas perseguidas, a no tener otro afán en la vida, ni otra preocupación, ni otro sueño que el alimento. ¿Qué de extraño tiene, pues, que una organización social que convierte a los hombres en alimañas ofrezca el horrible espectáculo de crueldad, de mugre y degradación moral que nos ofrece a diario la cristiana civilización en cuyo seno vivimos?
     ¡Derecho al vil y regateado salario de alguien, cuando debiera ser derecho a la vida, a la vida abundante, a la vida plena, garantizado a cada individuo por la sociedad, a cambio de dar cada cual a la sociedad su parte de trabajo!




VOCABULARIO




  1.Lacónica= Escueta, exigua, escasa, insuficiente.

  2.Especiosa= Engañosa, falaz, artera.

  3.A cada quisque= A todo individuo.

  4.Conservatismo= Conservadurismo= Doctrina que propugna la continuidad de las reglas, estructuras y valores políticos, sociales y económicos vigentes.

  5.Regateado= Que su monto ha sido objeto de debate mezquino.






martes, 31 de mayo de 2016

LA EPOPEYA DE YUDENITCH: NUEVA Y RUIDOSA CAIDA DE PETROGRADO






LA EPOPEYA DE YUDENITCH:
NUEVA Y RUIDOSA CAIDA DE PETROGRADO
(Artículo de 1919)




     Ahora sí que cae. Ahora sí que va de veras lo de la toma de Petrogrado. Esto era lo que decía todo el mundo cuando la gran factoría de bolegramas de Helsingfors volvió a hacer circular por el mundo el estrepitoso anuncio de que el gran Yudenitch, a la cabeza de un formidable ejército cosaco, había salido a conquistar Petrogrado. Y hasta los más incrédulos se rindieron cuando la Asociada nos comunicó poco después que oficialmente se había dado al público en la Bolsa de París la sensacional noticia de que, por fin, la ciudad pontifical del bolshevismo se había rendido. ¡Qué de alborozo, qué de grandes letreros deslumbradores en los periódicos gordos cuya alma de tocino está toda en los anuncios...!
     ¡Por fin! ¡Por fin! bajo los cascos épicos de los piafantes caballos y al resplandor de las redentoras bayonetas cosacas, iba a florecer, en el suelo de la ciudad imperial, el dulce, el arcádico, el inefable reino de abundancia, de paz, de fraternidad, de dicha que, bajo el amparo protector de la Ley y del Orden, reserva la democracia occidental, nuestra alba y pura y limpia democracia (véase el caso de Hungría) a los pueblos arrancados al yugo del odiado bolshevismo.
     Y se celebraron concilios, y se nombró al que había de ser Gobernador de la ciudad rendida, y se hizo la lista de los funcionarios principales del nuevo gobierno; y hasta se calculó lo que, en bien de la felicidad de los habitantes libertados, había de hacérseles pagar incontinenti en forma de un impuesto especial para el ejército libertador.
     Pero, apenas habíamos tenido tiempo de saborear este nuevo condumio, otra vez tenemos que apechugar con la dura realidad, la que, en lugar de la toma de Petrogrado, nos presenta ¡ay! a esta ciudad muerta de risa al presenciar, no ya la derrota, sino ¡el copo y la captura, por el ejército rojo, del propio ejército del gran Yudenitch!
     ¿Hasta cuándo nos seguirán tomando el pelo esos fabricantes de noticiones aposentados en Helsingfors? ¿Y cómo el mundo tolera por tantísimo tiempo que los grandes diarios le engañen sistemáticamente con tan cínico menosprecio de la verdad?
     Lo que acaba de pasar con Yudenitch no es más que la repetición, aunque en una forma más sensacional, de la epopeya de Koltchack. Todos los días se nos anunciaba que Koltchack avanzaba con irresistible empuje sobre los desmoralizados y aterrados bolsheviques, que iban de retirada en retirada. Pero luego resultó que había habido un pequeño error de información... que en realidad el que no había ganado para sustos y retiradas desde que comenzó la campaña era Koltchack. Pero las tragaderas del público son infinitas. Ya veréis cómo antes de quince días se nos prepara otra bola y nos la volvemos a tragar. Y si esto sucede con noticias de operaciones miltares de tal calibre ¿qué no ocurrirá con las noticias --menos fáciles de comprobar-- que se han hecho circular profusamente acerca de las fechorías bolsheviques? Si el mundo fuera nada más que un poco sensato ¿qué crédito le iba a dar a estos informes propagados por gentes cuyo colosal cinismo les permite todos los días convertir las retiradas en avances y al capturado en capturador?
     Estokolmo y Helsingfors, los dos grandes hornos donde se fraguan los noticiones antibolsheviques son hoy, prácticamente rusa la una y alemana la otra. En la primera, en Estokolmo, residen los principales miembros de la nobleza, plutocracia y burocracia de tiempos del zar, grandes señores feudales todos, que no se resignan de ningún modo a la pérdida de sus enormes privilegios sobre las tierras y las almas de Rusia. Y en la segunda, en Helsingfors, tenemos instalados, por obra y gracia de las bayonetas alemanas, a los malhechores más sanguinarios que hubo jamás sobre la tierra. ¡Y es a estos dos centros de información a los que hemos dado la delicada y trascendental misión de enterar al mundo de lo que pasa hoy en Rusia!




VOCABULARIO




  1,Yudenitch= Nicolái Nicoláyevich Yudénich (1862-1933)= Militar ruso, uno de los líderes del Movimiento Blanco durante la Guerra Civil Rusa. Dirigió las fuerzas antibolsheviques del Báltico y comandó sin éxito un avance sobre Petrogrado (hoy San Petersburgo) con el apoyo británico.

  2.Petrogrado= Ciudad rusa fundada por el zar Pedro el Grande en 1703. Entre 1924 y 1991 fue conocida como Leningrado y a partir de entonces como Petersburgo.

  3.Factoría de bolegramas= Se usa en reemplazo de cablegramas para indicar con sarcasmo que en lugar de noticias se producen "bolas", es decir, mentiras, rumores falsos o infundios.

  4.Helsingfors= Helsinki= Ciudad capital de Finlandia.

  5.Estrepitoso= Aparatoso, ostentoso, pomposo.

  6.Asociada= Prensa Asociada= Agencia de noticias estadounidense fundada en 1846.

  7.Ciudad pontifical del bolshevismo= Fue en Petrogrado donde se vieron los primeros movimientos de la Revolución Rusa y en donde se destituyó al zar Nicolás II y se instaló un gobierno provisional.

  8.Arcádico= Idílico, paradisíaco, ideal.

  9.Condumio= Comida.

10.Apechugar= Afrontar, aceptar, consentir.

11.Noticiones= Noticias sensacionalistas o poco dignas de crédito.

12.Koltchack= Alesandr Vasilievich Kolchak (1874-1920)= Militar ruso que dirigió durante la Guerra Civil Rusa el movimiento antibolshevique conocido como Movimiento Blanco.

13.Tragaderas= Facilidad de creer cualquier cosa.

14.Bola= Ver núm. 3.