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jueves, 22 de septiembre de 2016

CARTA AL PRESIDENTE WILSON






CARTA AL PRESIDENTE WILSON
 (Artículo de 1920)

                                                                 Panamá, mayo 4 de 1920
                                                                                    
                                                                                                     

Honorable Woodrow Wilson
Presidente de los Estados Unidos

     Señor:
     A usted, como representante del gran pueblo de los Estados Unidos y como intérprete y apóstol de una nueva filosofía del Derecho Internacional, sometemos hoy, en nuestro carácter de voceros de la opinión pública panameña, una cuestión de enorme gravedad y trascendencia, no sólo por lo muy profundamente que afecta a la dignidad, tranquilidad y bienestar de Panamá, sino porque también afecta de modo muy profundo el nombre de los Estados Unidos y al carácter de las relaciones que la República grande del Norte aspira a mantener con las Repúblicas pequeñas de Centro y Sur América.
     El hecho, señor, que aspiramos a someter al gobernante, y más que al gobernante al filósofo y campeón de una nueva doctrina internacional, constituye una tan notoria, tan escandalosa transgresión de todo principio de justicia, que nos limitaremos a exponerlo en sus términos esenciales, sin ampliación ni comentario alguno.
     Se trata, señor, de que entre la República, grande y fuerte, de los Estados Unidos, y la República, pequeña e inerme, de Panamá, existe un tratado cuyo artículo séptimo contiene un párrafo que dice así:
        
           “La República de Panamá concede a los Estados Unidos, dentro de los límites
            de las ciudades de Panamá y Colón y de sus bahías, y territorios adyacentes,
            el derecho de adquirir por compra o en ejercicio del derecho de dominio emi-
            nente, las tierras, edificios, derechos de agua u OTRAS PROPIEDADES NE-
            CESARIAS Y CONVENIENTES PARA LA CONSTRUCCION, CONSER-
             VACION, SERVICIO Y PROTECCION DEL CANAL U OTRAS OBRAS
             DE SANEAMIENTO, tales como el recogimiento y disposición de desperdi-
             cios y la distribución de agua en las referidas ciudades de Panamá y Colón y
          que A JUICIO DE LOS ESTADOS UNIDOS SEAN NECESARIAS Y            CONVENIENTES PARA LA CONSTRUCCION, CONSERVACION, SERVICIO
      Y SANEAMIENTO DE DICHO CANAL Y DEL FERROCARRIL.”

     Una continua y lamentable serie de hechos posteriores a este Tratado han venido evidenciando día tras día que la inflexible interpretación hecha de la cláusula citada por los representantes del Gobierno de Estados Unidos deja la suerte del pequeño pueblo de Panamá enteramente a merced del afán de constante expansión de los elementos imperialistas de Norte América, como lo prueba, entre otros hechos numerosos que podrían citarse, el haberse incautado el Gobierno americano, a virtud de los derechos ilimitados que le concede el transcrito artículo, de los dos puertos únicos -Colón en el Atlántico y Balboa en el Pacífico- de que disponía para las necesidades primarias de su comercio la naciente e inerme República de Panamá.
     Y como si la pérdida irreparable de sus únicas vías de comunicación con el mundo exterior no hubiera sido bastante, nuevamente, y siempre al amparo de la misma cláusula monstruosa, las autoridares militares han resuelto llevar a cabo otro acto de despojo, apoderándose, sin previa negociación ni formalidad alguna que aquilate sus derechos, de las cuatro quintas partes de la Isla de Toboga, so pretexto de llevar a cabo en esta Isla obras de fortificación necesarias  para la defensa del Canal. Esta Isla queda a tres miriámetros poco más o menos al Sur de la ciudad de Panamá y tiene una legua de largo y media legua de ancho, debiendo advertirse que ya por virtud de dicho Tratado el Gobierno de Estados Unidos se hallaba en poseción de otras cuatro pequeñas islas situadas en la Bahía de Panamá y conocidas por los nombres de Perico, Naos, Culebra y Flamenco.
     ¿Puede, señor, escapar a vuestro alto sentido de justicia el absurdo que envuelve el hecho escueto de un tratado impuesto a un pueblo débil por un pueblo fuerte, como condición previa para surgir a la vida independiente, por virtud del cual el pueblo débil e inerme queda sujeto, en sus más elementales derechos territoriales y humanos, a lo que en un momento dado se les antoje creer a los mandatarios del pueblo fuerte que es “necesario” o simplemente “conveniente", para la “construcción, conservación, servicio y protección del Canal?”
     ¿Decidnos, señor, qué parte del territorio de esta República indefensa queda libre de la amenaza de ser considerada en cualquier momento como necesaria o conveniente para la construcción, conservación, servicio o protección del Canal?
     ¿En virtud de qué noción de justicia, por incipiente y arcaica que sea, los derechos de toda una comunidad pueden quedar subordinados, en la forma que se dispone en este Tratado, a los intereses materiales, por considerables que ellos sean, que representa o pueda representar el Canal de Panamá?
     ¿Puede el alto funcionario y el apóstol intrépido de una nueva doctrina democrática y humana sancionar por más tiempo, siquiera sea con su mero silencio, la vigencia y aplicación de esta cláusula séptima que por un lado reduce a cero la soberanía de Panamá y por otro lado convierte en tema de burla las más solemnes declaraciones oficiales de los Estados Unidos en apoyo de su ascendiente político y moral sobre los demás pueblos de este continente?
     ¿No cree el alto funcionario que es incompatible con el espíritu de estos tiempos, y con el prestigio y responsabilidades de los Estados Unidos en el mundo convulso de hoy, un contrato internacional, de león y cordero, tal como ése, que deja los derechos y obligaciones todos que de él se deriban al azar cruel de la interpretación -justa o injusta, recta o equivocada, leal o capciosa- de los representantes de una de las partes contratantes?
     ¿Qué pensarían los demás pueblos americanos y qué pensaría el mundo de un tratado que hace de la soberanía y de la vida de todo un pueblo amigo y protegido, como es, o se supone que es, el de Panamá en relación con el de Estados Unidos, un mero accidente de la vida y protección del Canal de Panamá?
     Señor, por simples fueros de humanidad, ya que no por otras consideraciones menos universales y eternas, nos atrevemos a demandar y esperar del funcionario y del hombre una voz que aclare para siempre cuál ha de ser el porvenir de este pueblo pequeño e inerme en sus relaciones con el pueblo grande y fuerte de los Estados Unidos: o franca y definitivamente vasallo y accesorio de un canal, o franca y definitivamente respetado en su integridad territorial y en su personalidad moral.



VOCABULARIO



  1-Wilson= Thomas Woodrow Wilson (1856-1924)= Vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos que llevó a cabo una política exterior intervencionista en Latinoamérica.

  2-Inerme = Que está sin armas.

  3-Dominio eminente = Poder que tiene el Estado para la adquisición, por medio de la expropiación, de bienes inmuebles necesarios para completar un proyecto público.

  4-A merced de = A voluntad o arbitrio de algo.
  
  5-Miriámetros = Diez mil metros.
  
  6-Legua = 5,722 metros.

  7-Ascendiente = Predominio moral o influencia.
  
  8-León = Hombre astuto, taimado.

  9-Cordero = Hombre manso, dócil, humilde.

10-Capciosa = Falsa, engañosa.

11-Accesorio = Accidental o secundario. Que depende de lo principal. Apéndice.





lunes, 12 de septiembre de 2016

EL CASO DE ARMENIA






EL CASO DE ARMENIA
(Artículo de 1920)



     Y saltando ahora a los últimos acuerdos de la conferencia de San Remo, permítasenos detenernos sombrero en mano ante la silueta de la nueva nación republicana que acaban de alumbrar los grandes hombres de las conferencias. Es conmovedor ver cómo estos grandes patriarcas del nuevo orden internacional muestran su reverencia al principio sacrosanto de la auto-determinación de los pueblos, ciñendo con la resplandeciente diadema de las naciones soberanas la pálida frente angustiada de la pobre Armenia.
     ¡Y decían que este principio de la propia determinación lo habían tirado definitivamente al canasto los patriarcas de Versalles y San Remo! Y hablaban los maliciosos, de Egipto, de Irlanda, del Austria alemana, de las provincias Renanas, de la India, del África del Sur, etc., etc., etc. Pero, ¡no y no! Quizás sea cierto que los paternales y providentes "Premiers" anduvieron algo distanciados con el sacrosanto principio citado, cuando se trataba de otros pueblos no santificados como el de Armenia por la sangre y las lágrimas derramadas en aras de la fe cristiana... Pero ¡oh! bastó que sonara la voz de Armenia pregonando los horrores dantescos de su cautiverio, para que los grandes y piadosos hombres de San Remo doblasen conmovidos la frente y se apresuraran a reconocerle íntegra su personalidad internacional.
     Sólo que... Trotecito y risita ahora del diablo, que nos dice muy quedamente al oído, con una sorna insoportable:
     --Pero, mentecato, si lo que ha pasado con Armenia es la más sangrienta, y también la más chusca, de las tretas internacionales de estos últimos tiempos. ¡Qué principio de auto-determinación ni qué ocho cuartos! ¿No sabes, infeliz, que Armenia no quería ni quiere esa soberanía que le regalan? Si ella lo que pedía, lo que imploraba a gritos, era simplemente protección, un mandato de una nación fuerte que interpusiera su férreo brazo entre ella y los turcos. Y lo curioso, lo despampanante del caso, es que esas mismas grandes potencias que se han estado disputando un mandato aquí y otro allá --como lobos hambrientos en torno a las presas de una res degollada-- le hicieron ascos a la pobre Armenia. ¿Por qué? Porque es un hueso que no tiene minas, ni suelo fértil, ni grandes empresas mercantiles, ni carne alguna que roer. ¿No viste los esfuerzos que hicieron los grandes "Premiers" para echarle el "muerto" a los Estados Unidos, haciendo que Wilson se hiciera cargo del nada apetecible mandato? Pues ahora, cuando nadie quiere bailar con la pareja, porque es la más fea de la casa, le ciñen una vistosa diadema y la dejan sin protección a merced del turco. ¡Ni siquiera el Supremo Consejo ha querido cargar con ella a nombre de la Liga de Naciones! Y esto, en el momento mismo en que Francia "acepta" con mil amores el protectorado, o mandato, sobre Cicilia. Pero ¡buena diferencia hay entre la carne suculenta de Cicilia y los tristes huesos mondos de la afligida Armenia, que no tiene otra cosa que ofrecer al estómago insaciable del capitalismo internacional que alfombritas y cigarrillos. El negocio, como ves, era demasiado flojo, y los grandes Premiers cristianos antes de hacer un negocio flojo, se atreven a todo, hasta exhumar del canasto de los desperdicios el averiado principio sacrosanto de la propia determinación.
     Hasta aquí el diablo, ante cuya risita insoportable mi pluma indignada se para en seco sin poder articular ni una sola palabra más,



VOCABULARIO



  1.Armenia= Es un país asiático que comparte frontera al oeste con Turquía, al norte con Georgia, al este con Azerbaiyán y al sur con Irán. Fue la primera nación en adoptar, en el año 301, el cristianismo como religión oficial. El genocidio armenio fue la deportación forzosa y extermino de aproximadamente un millón y medio y dos millones de civiles armenios desde 1915 hasta 1923 por el gobierno del partido turco conocido como Comité de Unión y Progreso (Jóvenes Turcos).

  2.San Remo= Sanremo= Ciudad italiana situada en la costa mediterránea. Del 19 al 26 de abril de 1920 fue la sede de la conferencia aliada tras la Primera Guerra Mundial.

  3.Alumbrar= Dar a luz, parir.

  4.Grandes patriarcas= Apelativo del Consejo Supremo que la ironía despoja de su contenido sagrado y lo sustituye por uno despectivo.

  5.Sorna= Burla, ironía, cinismo.

  6.Chusca= Chistosa, divertida, graciosa.

  7.Mandato= Potestad titular conferida por la Sociedad de Naciones a una potencia y ejercida  sobre pueblos de capacidad política limitada.

  8.Hicieron ascos= Rechazar algo o considerarlo desagradable.

  9. A merced de= A la voluntad o el arbitrio de alguien.

10.Mondos= Limpios, pelados, despellejados.





viernes, 2 de septiembre de 2016

LA FARSA EN GINEBRA






LA FARSA EN GINEBRA
(Artículo de 1920)



     Vuelve la acreditada compañía de comedia bufa denominada Liga de Naciones a inaugurar una nueva temporada en Ginebra. Amante sincero del teatro, no puedo menos de recomendar a los buenos aficionados que no se pierdan de las chistosísimas funciones que ahora van a empezar. El elenco es el mismo, o casi el mismo, y el repertorio también, pero no hay que desalentarse por eso, si se tiene en cuenta que la vis cómica de autores y actores bien puede resistir no una sino mil representaciones. "Las reparaciones", "Los mandatos", "Respeto a los tratados", "La propia determinación", "El desarme", "Manera de evitar las guerras..." ¿A quién no se le hace la boca agua ante las cosas piramidalmente chuscas que sugieren algunas de las piezas más sonadas del vasto repertorio?
     "Las reparaciones." ¿Conoce usted lector esa chispeante obrita? En síntesis viene a ser algo parecido a la siguiente: Unos cazadores, Francia, Inglaterra, Italia, etc., han derribado a tiros a una vaca, Alemania. Una vez en tierra la vaca, y mientras se está desangrando por mil heridas, hallándose naturalmente entre la vida y la muerte, surge una discusión interminable entre los cazadores. Que si debemos rematarla de una vez para que no haga más daño; que si la rematamos no habrá quien nos resarza de los daños que nos causó y por consiguiente nos conviene que viva; que si la debemos uncir al arado para que trabaje para nosotros hasta que nos pague; que si para uncirla al arado debemos antes curarle las heridas y darle alimento y ayudarla, en fin, a levantarse; que si primero debe pagar para ser ayudada, y después, que sin ayuda no hay cura, y sin cura no hay arado y sin arado no hay paga... y así sucesivamente. Y mientras más discutían más la vaca se moría. Dos años o más hace que comenzó el debate junto al cuerpo sangrante de la vaca moribunda, y aún sigue tan animado y tan fresco como la primera hora.
     Pero ahí tenéis lo de "Los mandatos", que es una pieza mucho más cómica aún. ¿A quién sino a este pintoresco y desconcertante Mr. Wilson se le podría ocurrir la estupenda treta de presentarnos de repente a los grandes y clásicos ladrones de territorios y pueblos vistiendo la respetable casaca curialesca de mandatarios, esto es, algo así como tutores de menores, obligados los pobres a cargar con el petróleo y demás bienes muebles e inmuebles del menor, y a todo esto manteniendo el aire compungido de quien cumple un penoso deber? Es como si la víctima de un escalamiento viese que el escalador, después de llevarse hasta los clavos, se paraba de pronto en la puerta para decirle: --"Cuidado, mijito, con pensar nada malo de mí, que si me llevo esto es sólo por su bien y adelanto material y moral, en cumplimiento estricto de un mandato de la Liga de Ladrones que me ha encomendado la custodia y defensa de sus bienes."
     ¿Y qué decir de "El desarme"? ¿Qué puede haber de más divertido que ver a los grandes diplomáticos declamar a más y mejor sobre la necesidad de desarme, como garantía única de la paz mundial, mientras sus respectivos gobiernos siguen votando como si tal cosa nuevos y enormes créditos para armamentos? ¿A quién no le hace cosquillas el espectáculo de las patéticas declamaciones pacíficas en boca de los mismos causantes únicos de las veintitantas guerras que hoy arden en el mundo? ¿Quién no palmotea de gusto ante estos inimitables Charles Chaplin internacionales, que por un lado abominan de la guerra y por otro se proclaman defensores del capitalismo, de cuyo vientre sale la guerra tan naturalmente y tan fatalmente como la malaria de los pantanos? Porque sin la guerra no hay conquistas de mercado, y sin mercado no hay expansión industrial y comercial.
     ¡Oh, la Liga de Naciones! Cuánta envidia les tengo a las generaciones venideras cuando me las imagino comentando regocijadamente todas estas piruetas grotescas que diariamente hacen en el tablero internacional los grandes y honorables payasos de hoy, cuya gracia está precisamente en no saber que son tales payasos. Pero ahora que caigo en ello, ¿quién les hace creer mañana a nuestros nietos que vivíamos en un mundo tan brutalizado e infeliz que tomaba en serio el espectáculo, y, en lugar de envolver en burlas y rechiflas a los héroes de farsa tan burda, les tenía por insignes estadistas y ovacionaba?



VOCABULARIO



  1.Bufa= Se dice de lo cómico que raya en grotesco y burdo.

  2.Liga de Naciones= Sociedad de Naciones= Fue un organismo internacional creado por el Tratado de Versalles, el 28 de junio de 1919. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, fue disuelta el 18 de abril de 1946, siendo sucedida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

  3.Vis cómica= Fuerza cómica.

  4.Mandatos= Potestad titular conferida por la Sociedad de Naciones a una potencia y ejercida sobre pueblos de capacidad política limitada.

  5.Piramidalmente= Monumentales, muy grandes.

  6.Chuscas= Chistosas, divertidas, graciosas.

  7.Más sonadas= Célebres, famosas, conocidas.

 8.Chispeante= Dicho de algo en el que abundan las muestras de ingenio o agudeza.

  9.Resarza= Que indemnice o repare un daño.

10.Uncir= Atar al yugo bueyes, mulas u otras bestias.

11.Desconcertante= Incoherente, contradictorio, incongruente, inconstante.

12.Mr. Wilson= Thomas Woodrow Wilson (1856-1924)= Vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos.

13.Casaca curialesca= Vestiduras de los funcionarios que trabajan en la administración o gobierno de alguna cosa.

14.Declamar= Hablar en público con calor y vehemencia sobre algún asunto.

15.Charles Chaplin= Sir Charles Spencer Chaplin (1889-1977)= Actor inglés del cine mudo norteamericano de principios del siglo XX en cuyas películas todo se trastoca. Se usa también para señalar acciones grotescas y burdas.

16.Brutalizado= Irracional, absurdo, insensato.

17.Rechiflas= Burlas, mofas, abucheos.

18.Farsa= Engaño, mentira, patraña.

19.Burda= Tosca, ordinaria, inculta.

20.Insignes= Preclaros, eminentes, ilustres.






martes, 23 de agosto de 2016






LA UNICA ESPERANZA DE LA CIVILIZACION

(Artículo de 1920)



     Todos los grandes países, los que manejan la batuta internacional, se han militarizado del todo, se han vestido la férrea armadura guerrera que le quitaron a Alemania.
     ¿Se duda de esto? Pues con sólo señalar hacia los puntos del mapa de que estos grandes países tienen que cuidar ahora (unos de antes y otros de después de la guerra), sale uno del paso. Porque ¿quién no sabe que a mayor suma de colonias, de países subyugados por la fuerza, mayor suma de bayonetas, cañones y soldados? 
     Ahora bien, como decir militarización es lo mismo que decir barbarie (y al que dude de esto lo remitimos a las mismas bellísimas prédicas de las naciones aliadas cuando la guerra con Alemania), resulta que, al revés de lo que afirman los estadistas y periodistas de pezuña hendida, el único gran pueblo que lucha hoy por la civilización es Rusia.
     ¿Por qué? Porque, aun haciendo caso omiso de otros aspectos del nuevo orden social ruso, con sólo saber que Rusia es hoy la única gran potencia que anatematiza el coloniaje y el militarismo, no hay más remedio que reconocer en ella la única esperanza de la civilización mundial.



VOCABULARIO



  1.Pezuña hendida= ¿Diablos?

  2.Anatematiza= Que condena, censura, reprueba.



                              
                             ++++++++++++++++++++++++



LOS COMPADRES SE ARREGLAN
(Artículo de 1920)



     Los profetas de San Remo que parecía iban a pelearse a causa de sus discrepancias sobre el Tratado con Alemania, no han peleado nada... Al contrario, banquete va y banquete viene, han llegado al más feliz de los acuerdos. Se exigirá, pues, el pago a Alemania, sin perdonarle un solo centavo, de las sumas fabulosas que se consignaron en el tal Tratado.
     Cabe ahora preguntar: ¿Pero de dónde rayos va a sacar Alemania --que no tiene hoy ni industrias, ni marina mercante-- esas sumas fabulosas?
     Contra el dictamen casi unánime de todos los grandes expertos en Economía, el Consejo Supremo sigue sembrando vientos. Las tempestades no se harán esperar.
     ¡Pero qué formidable aliado se ha encontrado, gratis, el gran Lenín! Ese bendito Consejo Supremo está haciendo más, con su práctica de llevarlo todo a la tremenda, por labrar la ruina definitiva del viejo orden social, que todos los propagandistas y ejércitos rojos del mundo. ¡Bien, por el Consejo Supremo!



VOCABULARIO



  1.San Remo= Sanremo= Ciudad italiana situada en la costa mediterránea. Del 19 al 26 de abril de 1920 fue la sede de la conferencia aliada tras la Primera Guerra Mundial.

  2.A la tremenda= Modo desconsiderado y violento de tratar de resolver algún asunto.






jueves, 11 de agosto de 2016

EL MES






EL MES
(Artículo de 1920)



     ¿Qué ha pasado este mes en el mundo? Muchas cosas han pasado, pero todas pueden resumirse diciendo que la vida --el mero subsistir-- sigue más cara cada vez. Siempre fue difícil la vida para los más dentro del loco régimen capitalista vigente, pero ahora el conseguir la mísera piltrafa cotidiana resulta un verdadero milagro.
     ¿Y qué puede, pues, acontecer por el mundo de más grave que este horrible dogal de miseria que nos va apretando un poco más cada día?
     ¡Pero es que hay países --se me dirá-- donde sobran las subsistencias! Claro que sí. Pero allí donde más abundan las subsistencias. esto es, la vida, más cara es la vida.
     ¿Por qué? Porque estas subsistencias --en lugar de destinarse a la comunidad-- se venden, se exportan, se truecan bonitamente en dinero. ¿Para quién? Para unos cuantos respetables señores cuyos millones aumentan que es un contento en medio de la penuria general.
     ¿Qué importa que el hambre y las privaciones maten, enfermen y degeneren a tantos millones de seres --hombres, mujeres, niños... ¡niños!-- si esa misma hambre general es precisamente lo que más contribuye a inflar la bolsa y la barriga de los señores esos?
     Ahí está la Argentina, cuya inmensidad de carnes y trigos y demás productos autorizarían a jurar que allí la vida es tan barata que lo difícil será no morir de un hartazgo.
     ¿Hartazgo habéis dicho? Pues no señor, allí el mero subsistir es cosa tan de milagro como en todo el resto del planeta. Porque todo el mundo se aprovecha de las carnes y los trigos argentinos antes que los mismos argentinos. ¿Acaso las carnes y los trigos son para matarle el hambre a la masa de los argentinos? No señor; ¡pues no faltaba más! Son para inflar cada día más la bolsa y la barriga sacrosanta del centenar de millonarios argentinos que "rastacuerean" por el mundo. Lo importante no es que el pueblo tenga qué comer, sino que los pobresitos millonarios tengan gruesos diamantes con qué convertirse las manos en un escaparate de joyero.
     ¡Y cuidadito con chistar! Porque los gobiernos --todos los gobiernos, excepto el "infame" Gobierno de Rusia-- le toleran a usted que no coma o que vea morir de hambre o inanición a su mujer y a sus hijitos, pero ¡eso sí, Dios le libre a usted de chistar, o de exhalar la menor queja, o de irse a la huelga para tratar de arrancarle un centavo más a su hidrópico y reverendo patrón!
     Porque los gobiernos, nuestros gobiernos, no sabrán remediar nada de lo está sucediendo, no sabrán rebajar el costo del pan y de la carne, ¡qué han de saber!, pero sí saben sacar la policía, y detrás de la policía la tropa... ¡y palos, balas, cañonazos y bombas contra todo aquel que cometa el crimen de alterar la tranquilidad! Esta adorable tranquilidad pública, en el seno de la cual disfrutamos del deleite de sentir en nuestro cuello --y en el cuello de nuestros hijitos-- la sensación helada del dogal del hambre que aprieta y aprieta...
     
El diluvio

     ¡Y pensar que hay todavía por ahí miles de majaderos, de los que escriben en la prensa, que se muestran aterrados ante la sola idea de que el actual sistema social sea derrocado al fin!
     ¿Pero qué puede suceder, imbéciles, que sea peor de lo que está sucediendo? Aunque lo que viniera después fuera el mismísimo diluvio, ¿acaso no es mejor la muerte fulminante por el agua o el fuego, que esta atroz y repugnante muerte lenta que estamos sufriendo?




VOCABULARIO




  1.Los más= Sustantivado: la mayoría.

  2.Piltrafa= Residuos o restos de comida.

  3.Dogal= Gran apuro y dificultad.

  4.Subsistencias= Conjunto de medios necesarios para la vida humana.

  5.Bonitamente= Con maña o disimulo.

  6.Un contento= Se dice cuando algún hecho satisface los deseos de alguien.

  7.Bolsa= Riqueza o dinero de una persona.

 8.Rastacuerean= Derivación del apelativo rastacuero, para indicar las acciones de una persona inculta, adinerada y jactanciosa.

  9.Hidrópico= Insaciable; que no se puede hartar y satisfacer en las cosas del ánimo.

10.Majaderos= Necios y porfiados.






lunes, 1 de agosto de 2016

DESANDANDO LO ANDADO






DESANDANDO LO ANDADO
(Artículo de 1920)



     En un periódico mensual de la índole de éste, sería tonto tratar de sorprender al lector con meras noticias. Esa es labor de diarios y revistas semanales. Nuestro papel aquí es alumbrar en lo posible aquellos recovecos que suelen dejar en la penumbra los despachos y sueltos de los diarios y, sobre todo, comentar lo ya acaecido.
     Nuestra labor de comentadores estará bien o estará mal desempeñada, pero esté bien o mal en el caso particular nuestro, no se puede negar que en términos generales tiene más valor para el público el comentario (bueno) de una noticia o serie de noticias, que la mera información de hechos contenidos en las notas del cable. En el caso, por ejemplo, de las Conferencias del Tratado de Versalles ¿no valen mucho más los comentarios que suscitaron que la minuciosa información suministrada de día en día por los diarios?
     ¿No estamos viendo ahora que el Tratado y la Liga han ido perdiendo pie de momento en momento, al paso que la doctrina de los comentadores inteligentes se ha ido afirmando e imponiendo como única orientación para enderezar los entuertos viejos y los entuertos nuevos de que estaba lleno el campo de la política internacional?
     Como que, precisamente, lo que sobresale de todos los grandes acontecimientos ocurridos de un año para acá es eso: que en menos tiempo, en mucho menos tiempo del que suponían los más pesimistas, los críticos de la obra monumental que se elaboraba en Versalles han ido pasando, del desdeñado y aborrecido concepto de bolsheviques en que se les tenía, al de espíritus excepcionalmente dotados de una certera y casi maravillosa intuición del porvenir.
     Y en realidad no hay tal maravilla de intuición. Era que bastaba ser medio cuerdo para tener razón contra los locos que, borrachos de victoria y de rancio patriotismo, no vieron que, no ya por principios de pura estética de costumbres, sino por la más apremiante de las necesidades económicas, había que decir: "lo pasado, pasado" y proceder magnánimemente con el enemigo.
     No ha pasado un año, y ya los mismos que confeccionaron la camisa de fuerza para el vencido han tenido que acudir a descoserla a toda prisa para evitarse males mayores. No son ya los críticos independientes los que se rebelan contra los disparates de Versalles. Es el mismo Consejo Supremo el que en acuerdos recientes que han circulado por todo el mundo se ha rectificado rotundamente. Y se ha rectificado, no en este puntito y en aquel, sino en todo, así como suena, en todo lo esencial de su política.
     ¿Qué era lo esencial? ¿No era, por un lado, el exprimirle hasta la última peseta y el último recurso a Alemania, y, por otro lado, aislarse en lo posible de ella y, en lo absoluto, de la Rusia Soviet?
     Pues ya el mismo Consejo Supremo nos ha dicho bien claro que en ambas cosas hay necesidad de cambiar completamente de rumbo, para medio aliviar al mundo del estado angustioso en que le han puesto sus anteriores acuerdos. Sin la reconstrucción de Alemania y sin la comunicación con Rusia, no es posible pasarse en Europa. Esto ha dicho el Consejo Aliado hablando por el conducto autorizadísimo de sus expertos más eminentes en Economía. Y, para colmo de sorpresas, a estas horas hay una Comisión, no de alemanes sino de aliados, gestionando en Suecia, Suiza, Holanda y otros países, nada menos que la "flotación" de un gran empréstito con destino a la misma Alemania para ponerla en condiciones de que pueda (como apuntaban los críticos motejados de bolshevismo) reconstruir sus industrias y hacer frente a sus enormes compromisos derivados de la guerra. Y otro como más despampanante aún: del seno mismo del Consejo ha salido la resolución bolshevique, no sólo de entrar en relaciones comerciales con Rusia, sino de enviar una Comisión a los dominios mismos de Lenín --encomendada, por supuesto, a la cortesía y buena voluntad de éste-- para que vea cómo marchan allí las cosas e informe a Europa.
     Tu te preguntarás, lector, si no te lo has preguntado ya, en el colmo de la estupefacción, por qué esta medida de estudiar por dentro, sobre el terreno, lo que pasa en Rusia, no se adoptó antes, cuando hacía más falta, o sea en el momento en que se deliberaba sobre si convenía o no proceder a sangre y fuego contra las nuevas instituciones que habían surgido en la tierra de los Czares al fulgor de la revolución. A cualquiera se le ocurre que era entonces y no ahora cuando el más elemental respeto a la verdad y a la vida humana exigía que se tratase de ver y de juzgar a los rusos comunistas, antes de acudir a la terrible medida neroniana de aquel bloqueo bárbaro que por tanto tiempo sumió en la desesperación a millones de niños y mujeres.
     Pero el venerable grupo de ancianos que presidía entonces los destinos de la humanidad juzgó que cumplía mejor sus grandes responsabilidades adoptando el aire escandalizado de una niña púdica frente a la cuestión rusa, cerrando aparentemente los ojos, en un afán pueril de espectador de cinematógrafo que quiere dar a entender que el espectáculo es mucho para él. De las realidades inevitables surgidas durante el curso de la guerra y después de ella, hicieron los venerables patriarcas bíblicos un asunto de melodrama, repartieron entre alemanes y rusos los papeles malos, los de bandidos y malhechores, se adjudicaron a sí mismos los papeles buenos, los de la dama virtuosa perseguida y el galán bueno y valiente que corre a salvarla... y con eso ya creyeron que habían cumplido su misión y que no quedaba nada por hacer sino esperar... lo que acontece siempre al final de los dramas de cinematógrafo: que los buenos le apliquen una soberana tunda de palos y patadas a los malos y conduzcan a la cárcel a aquellos que no hayan perecido, quemados o ahogados, en pago de sus culpas.
     Por encima, pues, de los asuntos que ocupan la atención de las agencias cablegráficas (cuando estas agencias no están demasiado embargadas contándonos al detalle las idas y venidas de Carpentier y del Gallito y Belmonte, y las explosiones oratorias, siempre las mismas, de los agentes y representantes diplomáticos del mundo); por encima de cuestiones tan traídas y llevadas como la de Fiume, la de las reservas y contrarreservas al Tratado en el Senado de los Estados Unidos y otras de la misma índole, repetimos que lo de más bulto que advertimos en el mundo hoy es el cambio de rumbo de la política de los del Consejo Supremo. Por fin han comenzado estos señores a medio abrir los ojos a la realidad; por fin salen de su actitud de anacrónica observancia de principios que eran buenos en los tiempos de la Santa Alianza para un mundo regido paternalmente por pequeños concilios en cada país, pero que ahora resultan ineficaces hasta la ridiculez, y gracias a este tardío despertar vamos evolucionando poco a poco hacia las nuevas soluciones que imponen los nuevos problemas.
     
La madre del cordero

     ¿Qué duda cabe de que entre estos nuevos problemas ninguno tiene tanta urgencia e importancia como el de conciliar la urgente necesidad de una mayor producción agrícola e industrial con el acrecentamiento de medios de vida que impone la cada vez más despierta y alerta conciencia colectiva de la clase obrera?
     Son muchos, son innumerables los problemas que le quiebran la cabeza al estadista moderno en todas las naciones, pero todos ellos se reducen a uno solo que tiene la grandiosa simplicidad de todo lo fundamental: al problema de encontrar una fórmula en virtud de la cual el trabajo, tan necesario siempre a la vida humana civilizada, y mucho más necesario después de la guerra, no siga interumpido por falta de brazos voluntarios.
     Desde luego que si uno presta atención a lo que dicen los financistas, hallará que estos señores no ven otra manera de explicar los mil conflictos de ahora que no sea atribuyéndolo todo a la falta de dinero y crédito en los países europeos. Pero no hay que ser un prodigio de observación para ver que esto del dinero y del crédito podrá ser la causa inmediata, pero no la causa primaria del conflicto, ya que es evidente que nada valen los créditos y los raudales de oro si no se cuenta antes, para hacer marchar la máquina interrumpida, con la cooperación franca y decidida del trabajador, que es la rueda catalina de todo el sistema de la producción.
     ¿Cómo hacer del trabajador inquieto e indómito de hoy el trabajador manso y voluntario de antes? He ahí el problema que está antes de todos los demás problemas sociales contemporáneos, incluso el del alto precio de la vida. Y lo que más asombra es que, precisamente, por ser éste el problema de los problemas, sea todavía hoy el que menos bulto hace en la mente de los que aquí y allá se afanan sin descanso por hallarle una salida al laberinto económico y político actual que no rompa la estructura del sistema social vigente. Y así vemos que se repite constantemente la cantaleta de que lo que hay que hacer ante todo es reducir el precio de las cosas "porque del desequilibrio entre el jornal y las subsistencias es que nace esa agitación que echa a perder las mejores combinaciones industriales de hoy". Pero para todo aquel que no contemple el espectáculo humano a través de un agujerito, como suele acontecer con los especialistas todos, es más que evidente que eso de la cuantía del jornal es el incidente y no la raíz de la cuestión. Ya pueden subir todo lo que quieran los jornales, que el obrero seguirá cada día más inquieto, más nervioso e ingobernable. Y es que la mosca que le pica no depende de que gane más o de que gane menos, sino que nace de que le ha salido algo que no tenía antes, y este algo se llama "conciencia"; conciencia de la desproporción enorme entre su potencialidad inmensa de factor principal de la producción y su condición de siervo asalariado, atado, esclavizado y envilecido de por vida por un jornal que no ha de representar nunca, por mucho que suba, ni una parte infinitesimal de lo que el espectáculo permanente de la vida de sus propios patronos le induce a desear primero y a reclamar después.
     Y es trágico que en esta hora sombría por demás, en que sube y sube la ola negra del hambre y de la desesperación, no exista, en ningún gobierno de los grandes y en ninguno de los partidos grandes que monopolizan la fuerza política de los grandes países, ningún programa que represente siquiera un primer paso vacilante en el camino de las soluciones posibles del problema planteado por el estado de conciencia del obrero moderno. Lo que dice Bernard Shaw acerca de la situación política de Inglaterra, en un trabajo reciente que ve la luz en nuestra sección "Trabajos Notables", puede aplicarse a todas las grandes naciones del occidente de Europa y de América. Dice Bernard Shaw:

     "¿Hay algún signo de la formación de algún partido en Inglaterra que rechace la idea del robo y la sustituya por la cooperación, por la producción común para el beneficio de todo el país, estando dispuesto a acabar no sólo con la holgazanería, sino con la condición de no productor? Yo debo confesar francamente que no descubro ningún partido que pueda en realidad decir esto".




VOCABULARIO




  1.Sueltos= Escritos insertados en un periódico que no tienen la extensión ni la importancia de los artículos.

  2.Liga= Liga de Naciones.

  3.Rancio= Se dice de las cosas antiguas y de las personas apegadas a ellas.

  4.Flotación= Anglicismo usado en lugar de "financiamiento".

  5.Despampanante= Pasmoso, asombroso, sorprendente.

  6.Estupefacción= Sorpresa o asombro tan grandes que dejan a uno atónito e incapaz de reaccionar.

  7.A sangre y fuego= Con todo rigor, sin dar cuartel, sin miramientos.

  8.La tierra de los Czares= Rusia.

 9.Neroniana= Relativo al emperador Nerón. Cruel, sanguinaria, inhumana.

10.Carpentier= Georges Carpentier (1894-1975)= Fue un boxeador francés del peso pesado, categoría de la que fue campeón mundial.

11.Gallito= José Gómez Ortega (1895-1920)= Fue un matador de toros, español de etnia gitana. Considerado por muchos el torero más completo de la historia.

12.Belmonte= Juan Belmontre García (1892-1962)= Fue un matador de toros español, considerado por muchos como el fundador del toreo moderno.

13.Fiume= Ciudad de Croacia.

14.De más bulto= Se dice de las cosas muy manifiestas o considerables.

15.La Santa Alianza= Se refiere al tratado personal firmado por los monarcas de Austria, Prusia y Rusia el 26 de septiembre de 1815 tras las guerras napoleónicas y en el que prometían mantener en sus relaciones políticas los preceptos cristianos de justicia, de caridad y de paz.

16.La madre del cordero= La causa verdadera, el meollo de una cuestión.

17.Financistas= Personas expertas en economía, negocios, dinero.

18.La rueda catalina= Se dice de lo que es considerado como lo fundamental y en torno de lo cual gira lo demás.

19.La mosca que le pica= La causa o motivo de su malestar o desazón.

20.Bernard Shaw= George Bernard Shaw (1856-1950)= Escritor irlandés, ganador del Premio Nobel de literatura de 1925.